UN CUENTO DE HADAS FINLANDES

Publicado por HEATHENPRIDE , sábado, 18 de junio de 2011 7:03


Hubo una vez, largos años hace, una hacendosa casa de labor en la que vivía un campesino con su esposa y sus tres hijos. Sucedió, lo cuenta el viento, que cada vez que el campesino había terminado las labores de la siembra de primavera, llegaba una noche de tempestad veraniega y le aruinaba todo lo que había sembrado para desesperación de todos. Así le venia sucediendo ininterrumpidamente durante doce años seguidos.

Finalmente, el campesino se hartó de este extraño estado de cosas, y tras vaciar su cuenco de hidromiel, golpeo con el puño la mesa y dijo:

• Dejaré la siembra sin hacer este año; de todas formas sera trabajo inútil y fatiga para mi y los mios innecesaria, las tormentas llegaran y lo hecharan todo a perder, años tras año sucede lo mismo, nunca saco nada...

Entonces el hijo mayor pidió a su padre que le dejara cultivar las tierras, aunque solo fuese para demostrarle que podia hacerse cargo del trabajo. El padre penso para sus adentros que poco podia lograr su hijo, donde el habia fracasado, pero se guardo su orgullo y nada dijo, charlaron a la luz del fuego, y determinaron que si ese era el deseo del muchacho, podia empezar las labores cuando gustase. El padre le dio permiso para que así lo hiciera.

El joven abonó las tierras y las sembró, puso todo el ahinco y empeño que pudo. Pero llegó la noche de tempestad veraniega y volvió a suceder lo mismo que le había ocurrido a su padre. Practicamente nada pudo salvar de la cosecha.

Avanzo inexorable la rueda estacional y a la primavera siguiente, el hijo mediano pidió a su padre que le dejara intentarlo, dijo que era joven y conocia algunos trucos nuevos. El padre le dio permiso, por no ser menos que su hermano, así que el muchacho trabajó las tierras y las sembró, incluso viajo con un carro a los cantiles rocosos de la costa, y recogio excrementos de ave para abonar las tierras. Cuando llegó la noche en la que se esperaba la tormenta, espero sin acostarse y se quedó en vela. A medianoche, se desencadenó tal tormenta y de tal furia que derribó los árboles del bosque. Entonces fue a tumbos a la despensa, tomo una jarra de licor y después de vaciarla para olvidar su derrota, se acostó. Cuando a la mañana siguiente se levantó tarde y con la cabeza dolorida, las tierras y la cosecha, estaban tan hechadas a perder como las veces anteriores.

Llegada con el ciclo anual la siguiente primavera, el hijo menor pidió a su padre que le dejara probar suerte también a él, no queria ser el unico de los hermanos que no probase fortuna. El padre ya cansado de luchar,no le quería dar permiso:

• ¡Si no hace más que acumularse desgracia sobre desgracia!...Esta tierra esta maldita y nada puede hacerse!

Como el menor tampoco tenía aperos para sembrar, su padre tendría que ayudarlo en la tarea, y no estaba con animos ni por esa labor, pero el muchacho no cegaba en su empeño, e insistia noche tras noche en su petición..Pero al final, pese a todas las dudas y reticencias, el chico se salio con la suya y el padre le dio permiso para sembrar las tierras.

. Preparo la tierra como bien le habia visto hacer a su padre, y sembro en ella, de la misma forma que habian hecho durante años, nada especial hizo para alterar la costumbre.Llegado el tiempo de las tormentas, el muchacho se quedó en vela noche tras noche esperando. Cuando la tempestad estaba llegándola fin, se dirigió a un puente que había sobre los surcos de las tierras y se acostó debajo de él. Esperando…

Al poco tiempo tres pájaros negros se posaron en el puente. De repente, los pájaros se convirtieron en doncellas que hablaban entre ellas y reian danzando, tiraron su ropa al suelo y continuaron danzando desnudas bajo la tormenta. Una de ellas se adelantó hasta las tierras y empezó a pisotear lo sembrado; las otras dos la siguieron. Entonces el joven saltó de debajo del puente y les arrebató las prendas que encontro sobre la tierra mojada. Dos de ellas regresaron inmediatamente sobre sus pasos y rapidas consiguieron arrancar sus vestidos de las manos del joven, pero la tercera , extasiada en la danza , fue mas lenta y no pudo recuperarlo, y se quedó allí, desnuda ante el, tiritando de frio. Entonces acosó al joven:

• ¿Qué va a ser de mí si me retienes aquí?, he de retirarme antes de la llegada del alba.

El joven apreto con fuerza en sus manos el vestido y contestó:

• No te dejaré marchar así como así. No si antes no le pagas a mi padre la cosecha de diez años y a cada uno de mis hermanos la de un verano. Vuestro juego nos ha costado inviernos de miseria y penurias.

Entonces ella levanto la mirada y dijo:

• ¿Y con qué te voy a pagar si no tengo nada excepto mi persona? .

Como no tenía otra cosa que ofrecer y viendo que el joven no la iba a dejar marchar , instó al joven a que la tomara por esposa. El joven accedió complacido, pues la muchacha era bella como una Ninfa. Ella le tendio la mano y le dio un anillo diciendo:

• Ponte el anillo en el dedo; es señal de que estoy prometida contigo. Y cumplire mi promesa.

El joven dejó partir entonces a la muchacha. Decidieron que él prepararía la boda según la tradición de sus gentes y que ella acudiría a la misma a una hora determinada. El joven hizo público anuncio del compromiso a familiares y amigos. Llegó el día fijado para la ceremonia y banquete. Todos los invitados se habían reunido a esperar a la novia y habia gran algarabia y festejo, pero las horas pasaban y la doncella no aparecia, como parecía que no llegaba, al joven le entró miedo y empezo a pensar que no se presentaria a cumplir la promesa que le habia hecho. El dia avanzo hasta pasado el medio dia, así que salió a ver si la veía llegar. Al rato oyó algo así como el cascabeleo de unas bridas, y poco después llegó la novia en un carruaje tirado por muchos caballos grises.

Se celebró la boda con comida, bebida y el estampido de las armas golpeando los escudos, los amigos de la familia mostraban asi el respeto por la joven pareja y su compromiso de lealtad y defensa si las cosas se ponian mal en el futuro.

El señor de las tierras, que vivía en un salon amplio próximo, envió a un criado a la granja de la familia del muchachoi con el encargo de preguntar:

• ¿Por qué estáis montando tanta algarabia y golpeando los escudos y haciendo alarde de las armas sin que yo lo sepa?

El criado regresó y contó a su señor la respuesta:

• Estaban celebrando una boda; el hijo del vecino se ha casado, y tiene una mujer muy bella. Tan bella dicen que es, que se dice que no hay en toda esta tierra, doncella mas hermosa y que la pueda hacer par.

El señor de la tierra, quedo muy impresionado por la descripción de tan magna belleza y decidió entonces ir a ver a la novia. Su hermosura le deslumbró tanto que dijo:

• Ya que has conseguido una mujer tan maravillosa sin ayuda de nadie, esta noche tendrás que talar un bosque de robles entero. Tal belleza solo puede ser entre los magos, o las hijas de un noble, asi que , no tendras poblemas en encontrar las manos que te ayuden en tu tarea.

Entonces al joven le entró miedo una vez mas. Penso que la petición de su señor era a todas luces imposible de cumplir.

• ¿Cómo voy a conseguir talarlo?-pensó- Y si fracaso, ¿Qué sera de mi familia y mi esposa?.

El muchacho se lamentó esa noche antes de compartir su lecho a su mujer:

• ¿Cómo voy a poder hacer todo ese trabajo?. Mi señor me pide lo imposible.

• ¡No te preocupes! —le contestó su mujer. Y con un beso, le acurruco a su lado, y juntos descansaron un rato.

La mujer pidió a una muchacha que hacia las veces de criada en la casa que, en cuanto sonaran las doce, le tuviera preparado el mejor caballo ruano en los establos. A continuación dijo a su marido:

• Móntate en el caballo ruano y vete al galope al bosque de robles del rey. Entregó a su marido un hacha de mano pequeña diciéndole:

• Cuando tales el roble más pequeño debes decir: «¡Que de este golpe se caigan todos los robles!, que el señor de las tormentas se sirva de esta hacha!».

El joven así lo hizo y acudio a la linde del bosque, en cuanto golpeo con el hacha y hubo pronunciado el conjuro,el bosque quedó completamente talado por la fuerza de una poderosa tempestad que tumbo los arboles uno a uno. Se montó en el caballo ruano, tras completar la tarea y regresó a su casa.

• ¿Qué? ¿Cómo te ha ido?—preguntó su mujer riendo.

Él entonces contestó dandola un abrazo:

• Todos los árboles están talados. Mi señor no tendra motivos para la queja.

A la mañana siguiente llegó de nuevo el amo de la tierra, muy sorprendido, diciendo:

• Ya que eres tan fuerte, debes levantarlos todos otra vez. Que el bosque vuelva a ser lo que era!.

El muchacho se ensombrecio y agacho la cabeza, entonces se volvió a afligir mucho.

• ¿Cómo voy a conseguir hacer eso?. El amo solo busca mi ruina.

Pero su mujer volvio a consolarle y le dijo:

• No te preocupes, que eso se hará enseguida. Si haces lo que te diga.

En cuanto dieron las doce de la noche y tal como ella habia dispuesto, llegó la criada y los despertó:

• Ya son las doce señora!.

El caballo ruano estaba esperando en la puerta; era el mismo de la noche anterior. La mujer dijo a su marido:

• Cuando galopes por el bosque, levanta el roble más pequeño y di: «Yo levanto éste y que todos los árboles se yergan ellos solos!, lo clavo en el seno de madre tierra, y que el padre de las tormentas lo alimente con sus lluvias a el y a sus hermanos».

Así lo hizo el muchacho y, efectivamente, todos los árboles se levantaron de nuevo y el bosque volvio a ser incluso mas frondoso y profundo que antes. Entonces volvió a casa junto a su mujer , que al verle desmontar de su corcel, le preguntó:

• ¿Qué tal te ha ido amado mio?

• ¡Todos los árboles vuelven a estar en pie!, ahora los pajarillos anidan sobre ellos.

A oidos de su señor , llego tal prodigio, y personandose en su casa , el señor de las tierras le dio orden de que buscara las llaves del gran Hoff comunal, que se habían perdido en los tiempos de su abuelo:

• Ya que eres tan fuerte, a lo mejor también lo sabes todo. Incluido a que infierno han ido a parar las llaves!

El hombre, que creyó estar de nuevo en un gran apuro, se dirigió a su mujer que trasteaba en la despensa,diciéndole:

• Ahora me exige las llaves del gran Hoff, que se perdieron en tiempos de su abuelo.

La mujer contestó sin dejar de remover el puchero donde preparaba la cena:

• No te preocupes, que han de hayarse. Móntate mañana temprano en el caballo ruano; él galopará contigo hasta una iglesia cristiana y se detendrá allí. A continuación, las puertas de la iglesia se abrirán ellas solas. Entra y coge las llaves que están en la pared del fondo, pero al salir de allí, no mires hacia atrás. Es todo cuanto ha de hacerse!.

El joven cabalgó hasta la iglesia en el caballo ruano nada mas rayar el alba, cogió las llaves tal y como ella habia dicho y se dispuso a salir. En ese momento, una voz rugio dentro de la iglesia y gritó:

• ¡Eh, joven! ¿Qué has hecho? ¡Alto, detente, has cogido algo que no te pertenece!

Él se dio la vuelta para mirar... y el caballo se encabrito y le tiró al suelo.

El manojo de llaves se le escapó volando de las manos hacia el caballo ruano y se quedó colgando de uno de sus cascos. El caballo ruano cogió las llaves con los dientes y partiendo al galope ,se las llevó a su dueña. Ella se las llevo personalmente al señor de las tierras y frunciendo enfadada el ceño le dijo:

• ¿Qué habra sido de mi marido con las cosas que le mandas hacer? Es muy posible que le haya ocurrido una desgracia. Ruega a los dioses en los que creas que asi no haya sido, porque lo lamentaras si algo le ha pasado.

• No te preocupes —dijo el señor, impresionado por el descaro de la mujer que se atrevia a hablarle con tal falta de respeto—. Una mujer como tú seguro que consigue otros hombres.Incluso mejores que el hijo de un campesino.

Pero ella esperó durante un año su regreso, mirando cada noche al cielo, y desvelada al lado de su lecho.Transcurrido ese año de esteril espera, el señor ordenó tajantemente que se casara con él, codiciando poseer a una dama de tan radiante hermosura. A ella no le quedó más remedio que ir con él a la iglesia, para casarse por el imperante rito cristiano, pero antes de partir acongojada le dijo a la criada:

• No creo que se presente mi marido, pero lo que voy a decirte es por si se diera el caso de que al final apareciese por ventura: en cuanto llegue a la iglesia , encontrara respuestas y volara hacia mi. Mira en qué dirección vuela y dile que vivo pasado el mar negro y el mar blanco, en un salón sumergido en las profundidades del mar rojo. Aunque hasta allí no va a poder llegar de ninguna manera.

Y quiso el destino que las cosas sucediesen, tal y como ella habia predicho, al poco de marcharse ella, aparecio en la casa renqueante el, y tras escuchar lo que la criada le conto del forzado matrimonio de su esposa, no quiso escuchar mas, no quiso quedarse ni a sanar sus heridas Asi que el joven salio aun malherido a la busca de su esposa rumbo a la iglesia. Todo lo que supo de ella, por lo que le narraron los campesinos que le vieron pasar tambaleante, fue que habia desaparecido, camino de la iglesia, donde devia desposarse con un poderoso terrateniente, que la espero en vano durante incontables lunas, incluso ofrecio una sustanciosa suma de oro a quien pudiese hayarla, pero nada obtuvo con este intento.

Mientras el hombre iba arrastrándose penosamente hasta la iglesia , pasó por delante de una vieja capilla en ruinas; en el atrio había tres hombres que le gritaron:

• ¡Eh, hombre! ¡No sigas y ven aquí!, tenemos algo que consultarte.

Él se dirigió hacia donde estaban. Tenían tres cosas que querían repartirse. Eran viejos y llevaban ya toda su vida ocupados con ese reparto, pero aún no se habían podido poner de acuerdo. Y se les iba la vida en la eterna disputa.Le dijeron al hombre:

• ¡Reparte estas tres cosas entre nosotros!, y que sea tu mano la que de suerte a unos o otros.

Las tres cosas eran un sombrero, un par de botas y una espada. El joven cogió el sombrero y preguntó:

• ¿Qué se puede hacer con él? Entonces le contestaron:

• Si te pones el sombrero del Blindr, nadie te podrá ver.

Se puso inmediatamente el sombrero en la cabeza antes de que los ancianos pudiese arrebatarselo y preguntó burlon:

• ¿Me veis ahora? Ellos contestaron:

• No maldito seas, ya no te vemos.

Luego preguntó qué se podía hacer con las botas, y le contestaron:

• Con las botas de los Jotum puedes llegar de una zancada hasta mas alla de donde te alcance la vista.

• ¿Y qué se puede hacer con la espada?

• Se dice que fue utilizada en la guerra y esta forjada por sabios enanos; si la blandes caerán todos los enemigos como moscas, delante de ti.

En un abrir y cerrar de ojos se puso las botas y llegó volando a la vieja iglesia donde la voz le habia distraido y logrado que su caballo le tirase, alli recordo que, un hombre con habitos, le habia mantenido sedado, durante largo tiempo, tratando de convencerle para que desistiese de “vivir con una bruja”. Esta vez, se presento como un furioso espectro ante el monje, blandiendo la espada ante su gaznate, y aparecio como por arte de magia ante el asustado clerigo, en cuanto se quito el sombrero. Este,amedrentado por el filo de la espada, le conto lo del lord que pretendia desposar a su esposa, aunque esta no llego a presentarse , se dice que desaparecio con su caballo, envuelta en una extraña niebla y una poderosa tempestad, camino de las tierras del este.

Regreso entonces a casa, a escuchar el resto del mensaje de su solicita criada, y a despedirse de sus padres y hermanos, resuelto a encontrar primero a su esposa, y mas tarde tomar venganza de su traicionero señor, pero hayarla a ella era lo primero.

Había pasado un buen rato desde que emprendiera el vuelo hacia el este, con las botas calzadas en sus pies, cada zancada era un salto tan enorme, que ciertamente, se dijera que volaba sobre montes y prados. Había llegado a una casa nueva dew comidas, se había hecho pasar por tratante de caballos y se había tumbado a dormir apoyado en la mesa, mientras esperaba la cena. Mientras estaba durmiendo, la posadera y el posadero pusieron en la mesa una comida exquisita. Entonces la mujer dijo a su marido:

• Le pediría al forastero que se sentara a comer, pero ¿crees que le apetecerá la comida?, parece una persona de rasgos nobles, lo mismo podria desposar a nuestra hija y hacer de ella mujer de provecho.

El forastero oyó lo que decían, pues habia despestado poco antes, pero fingio dormir todavia. El posadero fue hacia él y lo zarandeó diciendo:

• ¡Levántate, huésped, y prueba nuestro guiso!! .

Entonces él se incorporo bostezando y dijo:

• ¡Ah, qué mesa tan bien servida!, Nunca digo no a un buen caldo y un sabroso guiso bien regado con cerveza, mas, si esta servido por una muchacha de generosas caderas.

El posadero y la posadera se rieron mucho. Porque su azorada hija iba y venia, atendiendo a los huéspedes, y parecia haber cautivado la atención del forastero.

Después de cenar durmieron toda la noche de un tirón. A la mañana siguiente, el posadero estaba mucho más amable aún que la noche anterior. Llamó al forastero y le enseñó sus almacenes. Primero le mostró un arcon que estaba completamente lleno de cobre. Al parecer, se enriquecia vendiendo estas reservas a los herreros locales.

• Ahora vamos a ver otro. El siguiente estaba lleno de plata. Dijo que era fruto de sus correrias de juventud al servicio de un señor de la guerra local.

Luego hablaron de ir a su habitación personal, a ver la pequeña provision de oro que reservaba para el ajuar de boda de su hija. Cuando el posadero salió del almacén, miró a su alrededor y dijo:

• Pero ¿dónde se ha metido el hombre?- Busco por la posada y en el cuarto donde habia dormido la noche anterior, incluso espero encontrarlo cortejando a su hija, pero la encontro desolada y sola, del forastero, no habia ni rastro.

Éste se había puesto su sombrero y había llenado su mochila de oro en la habitación del posadero, lo que este no sabia, es que fingiendo dormir se entero de la procedencia de tal tesoro, los posaderos emborrachaban a los huéspedes y cuando estes dormian la modorra, les aligeraban del peso de su oro, luego, no tenian mas que hacerse los ofendidos por la falta de pago por el hospedaje, y como los huéspedes no tendrian ganas de aumentar mas su infortunio con pleitos con la posada, se iban sin mas, de esta forma, los muy truhanes, se quedaban con lo robado.

No esta bien robar, y el forastero lo sabe, pero tampoco usar estas malas artes, aunque sea para procurarse el ajuar de boda de su hija. Le dolia romper las esperanzas de la muchachuela, pero penso, que era joven y bonita, y posiblemente, ya tubiese relaccion con algun muchacho del pueblo, asi que no le hecharia mucho de menos. Mientras el posadero buscaba al huesped por todas partes, Lo buscó por doquier y, al no encontrarlo, volvió en si, y temiendose lo peor, fue corriendo a sus aposentos.

• Pero ¿dónde se habrá metido este joven?, maldita sea su sombra negra!.

Entonces se dio cuenta de que su reserva de oro habia volado, y vocifero:

• Parece que era un brujo ladrón, aunque se hiciera pasar por tratante de caballos!!.

Entretanto, el joven ya había recorrido un buen trecho por los campos y resolvió ponerse las botas para volver a hacer un gran trecho por jornada. Pero hacia calor y se quito el sombrero para secarse el sudor.Al quitarse el sombrero, el posadero lo vio a lo lejos, pues habia salido tras el, con toda una legion de pueblerinos alterados.

• Por allí va ese condenado. Apresadle!

El joven se calzo las botas, y de una zancada, desaparecio de la vista de todos, dejandoles con un palmo de narices, siguió su camino en busca de su mujer, siempre rumbo al este. Anduvo un día (aunque con tales botas, podria haber caminado la distancia que un mortal recorre en años) y llegó al mar blanco. Entonces recorrió las dos orillas, cubiertas de hielo y nieves perpetuas. Encontró una pequeña casa en la que vivía una muchacha vestida de blanco niveo que estaba calentando su cuarto. La muchacha le preguntó:

• ¿Adonde deseas ir extranjero?

La muchacha tenía una tez palida, y la piel fria como el hielo, aunque de apariencia hermosa, sus uñas eran garras que medían tres codos. No le cupo duda alguna que se trataba de alguna bruja o hechicera , guardiana de aquellos parajes.

Él contestó que quería ir al otro lado del mar blanco, a donde le reclamaba el amor de su esposa.

• Te llevaré remando hasta allí, pero me quedaré con una mano tuya como pago a mis servicios.

• ¿No preferirías que te pagara con oro? —dijo el joven—. Tengo la mochila llena. Con el, podrias comprarte cualquier cosa que anhelases.

• No, no quiero. Si no queires que los hielos te cierren el paso, ese sera el pago!.

La muchacha insistió en que le tenía que dar su mano como pago antes de emprender la travesía, pero el joven le contesto:

• Déjame la mano durante el viaje para que pueda llevar el timón mientras tú remas, nunca llegaremos a la otra orilla, si perdemos el rumbo.

Los remos eran de cincuenta brazas de largo y la barca de madera tan endurecida por los hielos, que ni la mejor de las hachas pudiera haber hecho mella en ella. Tras remar un trecho largo, divisaron la otra orilla. Entonces el joven se puso su sombrero y se bajó del barco de un brico. La muchacha lo buscó por todo el barco muy furiosa. Pero obviamente, nada pudo encontrar y sus gritos se oyeron en la orilla opuesta del mar blanco.

• ¿Dónde se habrá metido el joven? ¡Al final no me ha dado absolutamente nada, ni el oro ni la mano!

El joven camino toda la jornada siguiente , a paso aun mas rapido que el dia anterior, se dice, que la distancia cubierta, fue tan grande, que ni las hebras de lana de mil carneros anudades entre si, podrian cubrirla en linea recta,anduvo por la orilla del mar negro, un horrible pantano lleno de brumas y hedor a muerte hasta que volvió a encontrar una casa en la que vivía una muchacha que calentaba una marmita al fuego. Era delgada y de aspecto famelico, y sus ojos parecian dos cuencas vacias.Se dirigió a ella y le dijo:

• Tu hermana pequeña, que me ha cruzado el mar blanco a remo, me ha pedido que te dé muchos recuerdos de su parte. Es bella, pero sus besos frios no han hecho de mi noche un recuerdo calido!.

Al oír esto, la muchacha se puso a gritar furiosa:

• ¿Cómo es posible que te haya cruzado a remo sin haberse quedado siquiera con una mano tuya como pago? .

El joven entonces le enseñó su mochila y repuso alegre:

• Le he pagado con oro, pero aún me queda suficiente como para pagar por que tum me cruces a la otra orilla!,

La muchacha se puso más furiosa aún:

• ¡No debería haberte llevado a la otra orilla por oro!, hay precios que no pueden cambiarse!.

El joven insistió en que le llevara remando hasta la otra orilla del mar negro.

• De acuerdo, lo haré —dijo la muchacha—, pero con la condición de quedarme a cambio con tus dos manos. Una por mi trabajo, la otra por el que no ha sabido cobrarse mi hermana.

Cuando llegaban a la orilla y embarcaron en una barca hecha de osamentas y pieles tensadas, la muchacha dijo:

• Trae aquí tus manos que te las corte. El precio ha de ser satisfecho.

• Déjame las manos durante el viaje para que pueda guiar el timón, ya anduve horas trastabillando en medio de los hielos porque tu hermana perdia el rumbo; ya las cogerás cuando hayamos llegado a la otra orilla.

• Está bien —dijo la muchacha—, las cogeré cuando hayamos llegado a la otra orilla. Ahora sube y acabemos de una vez.

En cuanto divisaron la orilla, el joven se puso su sombrero, saltó a tierra y dejó a la muchacha vociferando furiosa en su barco. Aunque la muchacha tenía unas uñas que medían seis codos de largo y repartia zarpazos en el vacio y su voz sonaba como el estruendo de una avalancha de rocas, se le entendía muy bien lo que decía.

El siguió caminando una jornada mas, esta vez, ya no hay cuenta para la distancia recorrida, hasta llegar a la playa del mar rojo, un infierno de llamas y azufre. Allí estaba otra muchacha que, para calentar su cuarto, revolvía la chimenea con sus uñas de mas de una docena de codos de largo, pues la madera arde mejor cuando se la atiza. Sus vestimentas despedian volutas de ceniza incandescente y sus cabellos y ojos refulgian como fuego. El joven le dijo:

• Tus hermanas me han dado recuerdos para ti. Aunque no dormiria una noche con ninguna de ellas!.

• ¿Cómo has podido llegar hasta aquí —preguntó ella hablando sobre todo por la nariz que escupia vapores como un dragon— y conservar las dos manos? Ellas te tendrían que haber quitado las manos. ¡Ay, qué hermanas éstas!, ya no saben hacer bien su trabajo, ¡Se van a enterar cuando vaya a verlas! ¡Mira que cruzarte en su barco de remos por oro cuando debían haberte quitado las dos manos!...Ni todo el oro que afirmas llevar en tu zurron, valdria para pagar el viaje.

Al rato parecio serenarse o se le pasó un poco el enfado y preguntó al joven:

• ¿Adonde quieres ir entonces?

• Quiero ir al salon sumergido que hay en mitad del mar rojo y del que sólo se ve la puntita de la mas alta de sus torres —contestó él.

La muchacha le contó que nunca había visto tal salon, ni oido hablar de dama alguna que habitase en el, a pesar de que había recorrido a remo todo el mar de un lado a otro. No obstante, a la mañana siguiente se dirigió a la playa y empezó a gritar:

• ¡Eh! ¡Hola! ¡Vosotras, todas las aves del cielo! ¡Venid aquí, que quiero hablar con vosotras!. Y su voz sono como el eco distante del trueno, y se oyo en todas partes.

En un minuto estaban allí todas las aves, grandes y pequeñas, algunas conocidas en nuestras tierras, otras exoticas, de lugares desconocidos, incluso acudio algun dragon a la llamada- así que les preguntó:

• ¿No habéis visto mas alla de las orillas del mar rojo un salon del que sólo asoma del agua la puntita?

• No, no sabemos de que nos hablas! —contestaron todas las aves.

• Bien, ¡marchaos! —les ordenó la muchacha y se quedo mirando al cielo teñido de rojo un buen rato.

En cuanto las aves hubieron desaparecido, volvió a gritar:

• ¡Eh! ¡Hola! ¡Vosotros, todos los peces del mar! ¡Venid aquí, que quiero hablar con vosotros! Los peces asomaron de las hirvientes aguas, y se acercaron a ella y ésta les preguntó:

• ¿No habéis visto un gran Hoff sumergido en el mar, del que sólo asoma la puntita?

• No, no hemos visto ningún lugar semejante —contestaron todos los peces.

• ¡Entonces marchaos!-rugio ella visiblemente contrariada.

Apenas habían desaparecido los peces, se presentó una ballena que evidentemene, se presentaba con retraso a la llamada. Al verla, la muchacha empezó a regañarla:

• ¿Por qué llegas tan tarde? ¿Acaso no podías estar aquí al mismo tiempo que los demás?, acaso ya no obedeces a tu señora?.

Entonces la ballena hablo con un gemido y excusandose, contó lo siguiente:

• Excusa mi tardanza gran señora!.Cuando venía nadando hacia aquí, pasé por un gran salon sumergido y se me quedó atascada la aleta en uno de los aleros de la torre,por eso me he entretenido.

• ¡Ya te puedes ir!, ya te interrogare mas tarde acerca del paradero de ese salon —dijo la muchacha a la ballena.

En cuanto la ballena se disponía a marcharse de allí, contenta de haber salido indemne a la furia de la hechicera del mar rojo, el joven se puso su sombrero y se montó en su lomo, ni que decir tiene, que la guardiana del mar de fuego, trono de ira y sus gritos estremecieron el cielo y la tierra, pero nada obtubo con su rabia.

La ballena navego en los mares, largas jornadas, lejos de todo oceano conocido, hasta que, volvió a pasar nadando por delante del gran Hoff y entonces él saltó y se quedó en la punta emergente de la torre que apenas sobresalia del agua.

Entonces sono un cuerno con eco lejano.. De repente, los habitantes salieron del salon y la gran casa se quedó completamente seca.

Aun oculto por su sombrero magico, el muchacho observaba los movimientos de aquellas gentes, podia ver el trasiego de la guardia, con sus largas lanzas y sus escudos circulares, y el ir y venir de siervos atareados en el servicio. Oculto tras una esquina, se quedo quieto, hasta que apareció una criada que había salido a buscar agua potable para la doncella que una vez había sido su mujer, murmuraba con prisa la necesidad de llevar agua fresca a la señora del gran salon. El hombre aún llevaba puesto el anillo que la muchacha le había entregado cuando la pilló pisoteando las tierras sembradas. Se sacó el anillo, y cubierto por su velo de invisibilidad lo echó dentro del cántaro del agua y entró tras los pasos de la muchacha en el palacio. Pero, como llevaba puesto su sombrero, nadie pudo verle, tan solo la guardia olisqueo un raro olor a azufre, resto de la estancia en las playas del mar rojo, pero no pudieron hayar de donde provenia.

Al coger el cántaro para servirse agua, la doncella que se sentaba entre comensales distinguidos oyó que algo tintineaba en él fondo:

• ¿Qué es lo que tintinea en este cántaro?, ¿acaso se ha caido en el alguna moneda de plata?- dijo riendo . Miró en el interior y encontró el anillo.

• ¡Pero si es el anillo que entregué a mi marido al prometerme a él! ¿Cómo habrá venido a parar aquí?- Exclamo con asombro.

El hombre, que ya no podía contener su alegría, se quitó rápidamente el sombrero. Y aparecio ante su esposa para narrarle emocionado todo lo sucedido, mientras se fundian en un calido abrazo.

Dicen que el señor del gran Hoff era un poderoso mago , otros dicen que quizas un dios poderoso, que ofrecio al joven su ayuda para vengarse de la traicion del señor de la guerra. Pero este la rechazo, dijo valerse solo para culminar su venganza, asi que, aquella noche, se festejo el feliz encuentro y hubo grandes festejos en el gran salon,

Al alba, la feliz pareja partio en corceles magicos rumbo a la casa natal del joven esposo, alli, las cosas habian empeorado mucho, el señor de las tierras, ahora era propietario de todo, todos le servian cabizbajos y le rendian tributo, supo que , su viaje habia durado incontables años, ya no reinaba el pusilanime traidor que habia pretendido robarle la esposa, sino el hijo de uno de sus hijos, tan despota y tirano como sus ancestros.No encontro mas que ruinas de su casa, y supo que sus hermanos y padres, habian abandonado esas tierras poco después de su marcha, sus padres fallecieron ancianos, de sus hermanos, se dice que vivieron felices, largo tiempo, lejos de esas tierras, incluso se dice que uno de ellos, desposo a la amable criada que tan bien les habia servido.

Se presentaron en la corte del nuevo señor, que no les atendio amablemente precisamente, mas bien les exorto a avandonar sus tierras, espoleado por un mitrado sacerdote y su guardia. Dicen que ambos esposos, desaparecieron en la bruma, y que nunca mas se supo de ellos, muchos dicen, que su linaje, aun reina en algun lugar, bajo las aguas de los oceanos, otros afirman, que tras la marcha de los dos jóvenes, se declaro en las tierras del gran señor, una tremenda tormenta, que castigo sobremanera las tierras del feudo, y que a ello le siguieron revueltas del pueblo…aunque otros dicen, que todo esto, no son mas que cuentos, acerca de viejos dioses, espadas y hermosas damas hechiceras…Poco importa, no hay noche en la que muchos jóvenes soñadores, busquen entre los campos, a un cuervo comiendo el grano, y lo espien, esperando verlo convertirse en doncella, que dance desnuda, a la luz de las estrellas.

De como el oceano se volvio salado.

Publicado por HEATHENPRIDE , sábado, 11 de junio de 2011 6:29


Dicen que la casa de Aegir y Ran es un enorme palacio de bloques de sal, cuentan las leyendas de la vieja Noruega que recien instalada la joven pareja en su morada acuatica, por aquel entonces aun dulce, pues provenian sus aguas de las fuentes primordiales bajo el gran Arbol del Mundo, precisaron de un hogar, y no hallando mas materia que roca de los cantiles de las orillas, pidieron ayuda a los jóvenes dioses del Asgard para confeccionar su morada, y estos se la concedieron!.

Pero vayamos a lo que puede responder a la cuestion, ¿Por qué la morada de Ran y su esposo es salobre?. Un intrépido capitán de una flota de Knarr mercantes recaló en un puerto de las costas noruegas para hacer negocios con sus pieles. Allí un comerciante le vendió unos enormes bloques de sal, convenciendole de que, en la lejana Europa, este bien no era tan abundante, y podia sacarse un buen montante de plata por tan valiosa mercancia. El capitán los cargó en la bodega de sus navios y zarpo rumbo a nuevos destinos. Por el camino se desató una tormenta que le hizo detenerse en un islote de escarpados acantilados. Allí, para asombro de los marineros y del propio capitán, un anciano molía enormes bloques de piedra con una extraña máquina, con tan sólo pronunciar: «Muele que te muele». Esta maquina reducia enormes piedras del escarpado cantil, que unos esforzados troll de montaña acarreaban , hasta convertirlas en perfectos dados, mas parecidos a adoquines de construccion que a otra cosa. A la orden del anciano, los troll se pararon sumisos, y del mar, surgio una dama vestida con ropajes plateados, al lado de un hombre barbudo, con una caracola en su mano, y tras el, una comitiva de siervos, que sin mediar palabra, tomaron uno a uno los bloquecillos de piedra, y en silenciosa procesion, desaparecieron con ellos bajo las aguas.

Toda la tripulación se escondió detrás de unas rocas y esperó a que el anciano mago acabase con su ceremonia y despidiese a la extraña pareja surgida de las aguas, para robarle tan increíble aparato. En plena noche y mientras el anciano parecia descansar bajo un enorme arbol,subieron la máquina al barco y zarparon sin ser vistos. El capitán estaba tan contento que no dejaba de pronunciar las palabras mágicas para que la máquina no dejase de moler los bloques de sal. Y esta quedaba desmenuzada en fino grano, ideal para llenarla en sacos y proceder a su venta.

Pero después de varias horas la bodega del barco y la cubierta se llenaron de sal, de tal forma que no se cabía ni en el barco que transportaba el molino magico, ni en los demas de la flotilla, llenos a rebosar con sacos de sal. Y por mucho que el capitán inventaba palabras para detener al infernal aparato, éste seguía muele que te muele. Hasta que tuvieron que abandonar el barco porque este amenazaba zorzobra y dejar que se hundiese en las profundidades marinas. Alli en lo mas profundo de la Olla de Aegir, sigue el molino su eterna molienda, dicen que Allfather se pasara algun dia a detenerlo con sus palabras magicas, pero tambien dicen los mas viejos marineros, que la cuenta del tiempo del padre Odin, no es la misma que los humanos, y pasara el tiempo del hombre en Midgard, antes de que Odin se digne a detener su creación. Mientras tanto, los siervos de Aegir y Ran, usan los bloques de sal para construir su cuidad bajo las aguas, aunque a veces el molino devora mármoles y duro coral… No obstante, mucha sal ha debido moler, porque desde que el hombre es hombre, el oceano es salobre y asi continua siendolo, por voluntad de la palabra de Odin.

THOR EL ELFO DE YULE.

Publicado por HEATHENPRIDE , miércoles, 22 de diciembre de 2010 3:09

Estas fechas son especiales, por primera vez, me alegra presentar un trabajo que no me pertenece, un hermoso cuento redactado por el compañero, y queridisimo amigo y hermano DAVID TITO COTTO . El original estaba escrito en ingles, asi que, me he tomado la libertad de traducirlo (dentro de las limitaciones de mi ingles y los traductores on-line creo que me he ceñido suficientemente al original), al que solo he añadido un pequeño parrafito de mi cosecha (perdona amado hermano por mi atrevimiento), en el que comvierto a todos los Dioses divinos del Asgard, en colaboradores necesarios de la aventura de Thor, pero esta pequeña licencia , no altera para nada el espiritu del cuentecillo que aqui les muestro.

Una ultima licencia...sustituyo navidad por Yule en el texto, es mas apropiado, espero que mi hermano este tambien de acuerdo con esto!.

FELIZ YULE A TODOS Y GRACIAS A MI HERMANO POR COMPARTIR TAN BELLA HISTORIA CON TODOS!

Hace mucho cuando Midgard era jóven, el Espíritu de Yule se extendio a través de la tierra y en los corazones de hombre, por ese entonces, esto sucedió en el Asgard la elevada Casa de los Dioses, también.El cambio de la estación invernal, era una ocasión bienvenida y conocida tanto por Dioses como por los hombres, aún en la vivienda amplia y ruda de Bilskirnir, recien edificada, fueron vistas las decoraciones de época de Yule. Sif y sus damas eran responsables del dulce aroma al que huelen las ramas de acebo y abeto que cuelgan de las vigas, y las girnaldas de muérdago que pendian en lo alto. Grandes leños de Yule llenaron muchos hogares del amplio Bilskirnir para extender su calor alegre en todas partes de los 540 pasillos de la enorme casa de Thor el Rojo.

Siempre fue el mas fuerte y rudo que mora en Asgard, hoy no era ninguna excepción. Asentado en uno de los pasillos más grandes y espaciosos estaba,Thor el barbirrojo, Defensor de Asgard, Escudo de Midgard y protector del humilde trabajador. Recostado en una enorme silla bastante fuerte para sostener su peso, una buena porcion de carne y huesos mondos se amontonaba delante de el , antes de que Thor diera un eructo poderoso de satisfacción vacio aún otro enorme cuerno de cerveza. Con Mjolnir a su diestra, y Sif la de cabellos de Oro puro acompañandole, presidiendo el salon,y la buena compañía y el alimento y la bebida al alcance de la mano, el Thudgalmer se sentia feliz .Las mujeres de Bilskirnir corrian atareadas para servir el menfolk el banquete servido para agasajar a los hombres libres de todas las clases.. Thor se sentó retirado en su sitial y no dejaba de desviar su mirada, fujandola sobre dos luchadores jóvenes,.Sus hijos Modi y Magni.

Hoy, la gran fuerza de Modi no podía vencer el coraje crudo de Magni y el amor que este profesaba al combate . El combate se desarrollaba caa a cara y de poder a poder ,aúnque ninguno podría ganar una ventaja clara sobre el otro. Finalmente, Thrudl, a propia hija de Tor (La fuerza y la belleza en una hermosa doncella) declaró el combate un claro empate. Ella entonces volvió a presidir la competición de bebida que pareció claramente alzarse con un claro vencedor . En Su entusiasmo, Llorride el jóven apenas podría controlar su relámpageante murada a Ullr, su hermanastro, cuando este hizo girar un cuernob vacio mas que el, y se puso a contar una historia de Caza . En todas partes de los pasillos del enorme salon, muchas otras competiciónes ocurrían, las hazañas de fuerza y resistencia igualmente comparaban el vigor y destreza de todos, y no digamos el canto borracho y el acompañamiento estentóreo de risas. Nada de asombroso todos sabían del festejo y se conoce a Bilskirnir como la vivienda más ruidosa en Asgard.

En este tumulto y golgorio, irrumpen Thialfi y Roskilde, los dos criados mortales de Thor, el cuento en torno a como ellos se hicieron sirvientes al Auriga del Trueno tendrá que esperar para otro día. Con sus tareas para el día concluidas, los hermanos corrieron a Thor, pidiendo su atencion y solicitando un favor. Nunca pasaron un Yule lejos de su familia, declararon llorosos .¿ Podían ellos por favor obtener el permiso para pasar algún tiempo con su gente esta Yule?, suplicaron. ¿Cómo podría Redbeard rechazar tal petición? Junten sus pertenencias, declaro con rotundidad, partiremos de inmediato!. Sif y Sus damas cargaron amorosas a los dos niños con regalos para su Gente, y tan pronto Thialfi engancho al carro a las dos cabras sagradas Tanngnjóstr (quien rechina los dientes) y Tanngrisnir (dientes esparcidos) , ya estaban en camino a Midgard.

Cuando los viajeros pasaron en lo alto, un trío de Trolls, escucharon su paso ruidoso. Estaban disfrutando el estropicio de su última incursión sobre una granja, cuando oyeron tronar del carro de Tor y vieron que iba cargado de regalos. Con gula y avaricia ellos decidieron ocultarse y permanecer al acecho y detener y asaltar a los viajeros para robar los bienes. Se ocultaron en un bosquecillo de árboles tan oscuro como sus corazones, y alli esperaron.

Llegados a su destino, Tor y los niños fueron recibidos en calida bienvenida por Orm, el padre de Thialfi y Roskilde. Como buenos hermanos con impaciencia repartieron regalos a allegados y familia. La tierra cultivada por Orm y su Gente no era próspera y fue asaltada por criaturas de la noche y trolls por igual. Si no fuesen los regalos dados a Thialfi y Roskilde por Sif y Sus damas, no hubiera habido ningun regalo de Yule este año. El gran y generoso protector de Midgard vio que el agricultor y su gente no estaban bien provistos y sustentados, con apenas bastante alimento para alimentar a toda la prole.Thor sacrificó sus cabras y dijo a las mujeres que cocinasen su carne para alimentar a toda la congregacion. Cuando el banquete estubo listo, Thialfi sabía por experiencia del deber de no tener ni ganancias ni pérdidas del hueso más infimo de las cabras sagradas, y con buen juicio, asi se lo hizo saber a todos. Después del banquete Thor dijo a sus criados retirense a la cama temprano para la vuelta a Asgard.

El Thudgalmer, preocupado por la pobreza de la Gente Midgard, conto el relato de lo vivido a Sif. Ella contestó que aunque el Espíritu de Yule fuera algo que llevamos en el corazón, convino con su esposo en que era una cosa desgraciada cuando la Gente no podía compartir regalos de época de Yule. Siempre solicita y amorosa,rápidamente juntó a Sus damas y esta vez cargó el carro de Thor con tantos sacos y bultos de regalos como el carro podría albergar. Luego dijo a Thialfi y Roskilde montad a caballo con Thor y cabalgad a Midgard y dar estos regalos a todo los que no tengan ninguno, tal es el Espíritu de Yule. Tor estuvo de acuerdo con la calida idea, y sirviendose de sus dos hijos de probado vigor y fuerza, solicito que todo animal de porte y poder de Asgard se prestase para la empresa

Asi en una noche magica, en que Odin se presto a parar el reloj del tiempo, para que el carro de Mani transitase mas lento en el cielo, corceles divinos, cabras, gatos sagrados de Freyja, Jabalies y hasta los divinos corceles de las valkirias fueron enganchados a cuanto carruaje habia disponible. Despues, los Dioses proveyeron de toda abundancia y regalos, y con la comitiva lista, se prepararon para regresar a la tierra media entre los humanos.

Cuando el carro de Thor que encabezaba la comitiva voló sobre un bosquecillo de árboles oscuros, una roca imensa cuzo por el cielo y golpeó el Carro que se precipito a tierra. Con las dos cabras sagradas y el poderoso Thor imcorporandose y recobrandose del aturdimiento del golpe, tres enormes Jotuns salieron de la espesura y se acercaron al carro. Las cabras de Tor con ira pisaron muy fuerte la tierra y Thialfi valiente los enfrento con su cuchillo como Roskilde que se dispuso a proteger los regalos con sólo un palo en su mano. Tal como el troll avanzo con el zarandeo de garras terrible y la terrible expresion de la sonrrisa maliciosa entre dientes, Mjolnir surgio lanzado por el cielo, y con una chispa y crujir de truenos, aplastó el cráneo de Jotun más grande. Allí se ergia Thor temible y poderoso,en su furia terrible, cubierto de relámpagos que crujen sobre el. Asathor rugió con una voz como poderosa como trueno:

" Yo les habría dado regalos en el Espíritu de Yule, tal y como deseaban ustedes y era voluntad mia y de Allfather, pero como sus almas son malas y llenas de la avaricia, el único regalo que recibiran de mi es su destrucción!!! " Los trolls se miraron con la huella del miedo reflejada en sus caras y corrieron tan aprisa como sus torpes patas podrian , aúnque ellos no eran reto alguno para el Martillador y Mjolnir, que les alcanzo de lleno, dejando en el suelo una desagradable escena de caneos machacados .

Thor reunio a sus compañeros, ellos volvieron a disponer el carro y de la comitiva sagrada del Asgard, Thialfi y Roskilde repartieron regalos de los divinos , a todos los que merecían y no tenían ninguno. Entonces comenzó la carrera de Redbeard como el Elfo de Navidad. Y desde entonces, el carro de Thor surca los cielos cada Yule, repartiendo la carga de la comitiva, pues nadie como el, conoce a los mortales y que hay en sus corazones y en cada morada.

Gestumblindi: Leyendas del Invitado Ciego. ENTRE LOBOS

Publicado por HEATHENPRIDE , domingo, 12 de diciembre de 2010 7:45


Hay un viejo cuento islandes , de esos que siempre se cuentan al calor del fuego y con un cuerno en la mano, repleto de hidromiel,que habla de un anciano viajero, un anciano de larga barba gris y ropas andrajosas,que llego a una aldea enrarecida por un ambiente tenso entre dos clanes.Las relacciones entre las dos familias mas poderosas de la aldea, se habian tensado tanto, que el pueblo amenazaba con convertirse en el escenario de un baño sangriento en cualquier momento.

El asunto que genero el conflito entre los dos clanes,es como sigue , al parecer, las dos familias llevaban años enemistadas, y la sangre ya habia corrido en incontables peleas y ajustes de cuentas, asi que, ya hartos de un derramamiento inutil de sangre y perdidas de vias, ambas partes resolvieron cerrar la skard (herida, ofensa) y poner fin a las hefndr (venganzas sangrientas) uniendo en matrimonio a dos jovenes de ambos clanes. Una costumbre ancestral, bendecida por toda la asamblea que veia en esto, el fin de las hostilidades, y el clima de tension que amenazaba a todos en el poblado.


Pero sucedio que ya con el festaröl (banquete de esponsales) en ciernes, el padre de la novia se vio rodeado de incesantes rumores sobre la conducta poco honorable del futuro esposo de su hija, al que se relacciono con negocios poco licitos y algun asesinato no esclarecido y como buen padre, buscando lo mejor para su pequeña, no dudo en posponer las ceremonias, cosa que, logicamente, ofendio a los miembros de la otra familia, que empezaron a afilar sus armas para labar con sangre la ofensa.Al fin de cuentas, nada de estas acusaciones se habia probado, y no estaban dispuestos a consentir tal ofensa sin defender su honor a cualquier coste.

Asi, ambas partes vivian en un clima que no presagiaba nada bueno, y al borde del conflicto y la matanza, para cuando el anciano viajero de larga capa raida y sombrero y barba gris se presento en el salon de ceremonias del poblado, donde ambas partes rechinaban los dientes y festejaban la tregua del Yule, epoca sagrada donde los dioses prohiben el derramamiento de sangre en combates. Ambas partes se detestaban, pero ninguna se atrevia a romper la tregua sagrada, asi que , aun con odios y resquemores, se sentaron todos en el mismo salon, y disfrutaron del banquete en un clima de tension, oculto tras la aparente calma.

Como invitado se situo en las mesas mas lejanas al estrado principal , pero su oido atento, escucho toda clase de velados reproches por las dos partes...asi, la cena fue prolongandose, hasta ese momento en que ya, con la panza llena, y bien bebidos todos, empezo el turno de los bates y skaldos...uno a uno fueron contando historias epicas y recitando poemas tratando inutilmente de calmar el ambiente reinante, hasta que el salón enmudecio en una tensa espera silenciosa, en la que la tension se podia casi palpar en el aire. Una espera incomoda por el temporal que se avecinaba.

Entonces se levanto el anciano, y ocupando el centro del salon porximo al fuego, rogo silencio y pidio permiso para narrar una historia.Nadie se opuso, asi que tomando la palabra, hablo a los presentes de esta manera:


-Sepan mis grandes anfitriones, que hay gran conmocion en los bosques...La Reina de los lobos elige consorte esta luna creciente, y hay candidatos dispuestos a disputarse el puesto. Observa la poderosa loba blanca a unos y otros y palpa la tension en el ambiente enrrarecido de los claros del bosque. Mucho hay en juego, y la loba lo sabe...

Pero ella es sabia, y antes de alentar que los machos se maten entre si, ha ordenado a sus subordinados, que rastreen cada rincon del bosque y busquen quien alenta los odios y los rencores entre los machos dominantes. No vaya a ser que al zorro astuto, le convenga que los lobos se enfrenten y le dejen la via libre para robar mejor las gallinas del hombre, sin competencias, o que algun clan rival, fomente las enemistades, para sacar provecho y tener menos competencia en la caza entre los rebaños.

Con todo, la reina lupina es prudente, y antes de decidir, sopesara que tiene que ofrecer cada macho, y solo mostrara su vientre sumiso, al que muestre ser digno, en conducta y sepa defender, no solo su casa, sino a sus hermanos.

Incluso el lobo tiene necesidad de vivir en paz entre los suyos, y de crecer entre su manada, pero la loba, solo permite la entrada en su hogar al macho digno, al indigno le muestra los dientes.

Y como reina, aprende a husmear y distingir la procedencia del olor a podredumbre que excita a la manada...

Asi hablo el gran Allfather entre los hombres.... Y los hombres asintieron complacidos, y depusieron las armas, y su actitud hostil, concediendose tregua, y aprendiendo a conocerse, antes de matarse como bestias salvajes.

Como el lobo, es bueno que ambas partes se huelan antes de enseñarse los dientes y la garra...es bueno que las partes se conozcan...antes de formar parte de la manada...

Asi aprendemos hermanos, que es bueno conocer al socio, conocer al que comparte tu mesa, antes de llamarle amigo, y conocer al invitado, antes de compartir con el, todas las nobles virtudes y abrirle las puertas de nuestro corazon y nuestra casa.


Gestumblindi: Leyendas del Invitado Ciego.

Publicado por HEATHENPRIDE , sábado, 27 de noviembre de 2010 0:41


Esto que voy a narraros esta noche es parte de la tradicion de los pueblos del norte, historias “para alentar el fuego” como estas, se encuentran por todo el folclore de los pueblos Escandiavos (incluyo tambien en ellos a los Islandeses!). Son historias harto extrañas que nos hablan de como la inteligencia vence siempre al mal intencionado.

El protagonista es siempre el mismo...un caminante misterioso de apariencia andrajosa..que esconde un poderoso secreto bajo su sombrero de ala ancha...sentaros pues al calor del fuego, y escuchad los relatos de Gestumblindi.

EL ZORRO CAZADO EN SU PROPIA TRAMPA:

Amanece y tenemos al viajero caminando por un sendero angosto que bordea las escarpadas costas del norte, hace frio y se tapa con una raida capa y cubre su rostro con un viejo y no menos andrajoso sombrero de ala ancha. Ayuda a su caminar, un cayado hecho con una rama nudosa. Los pies cansados del caminante, le llevan a divisar desde un alto, la playa, donde un mar aun bastante furioso bate en las rocas, con fuerza, dejando en la pequeña cala arenosa, multitud de despojos de la tormenta de la noche pasada.

El hombre no tiene prisa, asi que desciende despacio por el sendero que le lleva a pie de playa, y no tarda en divisar sobre la arena de la caleta, en medio de multiples maderos rotos y algas arrastradas por la marea, varias pesadas cajas de madera, posiblemente, restos de algún naufragio. El hombre se acerca curioso y con no poco esfuerzo abre haciendo palanca con un madero, una de las cajas, en ella hay maderas oscuras, negras como tizones, pero a la vez, lisas y brillantes como plata pulida, también en menor cantidad, bolsas que contienen cuentas ambarinas, doradas como oro. Sin duda, un cargamento de gran valor, tambien hay piezas de marfil de morsa de un blanco niveo. Un regalo de la poderosa Ran y su consorte Aegir a un pobre caminante, que no posee mas que lo que porta encima.

El caminante, aun con la apariencia fragil de un anciano, carga una a una las pesadas cajas sobre su espalda, y las oculta de la vista de los extraños entre las rocas del acantilado, en un lugar secreto y seguro. Trasladar las nueve pesadas cajas le lleva toda una mañana de largo trabajo y esfuerzo, pero finalmente, termina la tarea, y puede tomarse un descanso , ya con la seguridad de que su tesoro esta a buen recaudo y bien oculto.

No dispone de mucho para recuperar sus fuerzas, su zurrón se haya vacio, a excepcion de una bota de cuero curtido de la que hecha un largo trago de hidromiel, nada mas tiene que llevarse a la boca, no obstante, el licor parece reconfotarle .

Toma un pequeño taco de la pulida madera negra, y una bolsita de las cuentas ambarinas, y las guarda en su zurrón, el resto, se quedaran alli, lejos de ojos extraños. Contento y resuelto emprende la marcha, le han hablado de una aldea cercana, con suerte, igual alli encuentra reposo y puede negociar con una mercancia que no puede llevar encima muy lejos. Camina un buen trecho, y ya en los inicios de la tarde, llega a la aldea, donde aún queda algo del bullicio de un dia de mercado, como es de esperar, los asuntos de ganado y comercio de alimentos y grano, se cierran en la mañana temprano, pero otros tratos como la venta de pieles y artesania o forjas de metal, estan aun en pleno apogeo.

Deambula entre los puestos que ofrecen hoces, cuchillos y herraduras, y en general toda clase de objetos artesanos de herrero, o los de pieles curtidas o en bruto, de marta, foca y reno o los puestos que ofrecen alfareria y trabajos de cuero repujado ...Nada parece interesarle, hasta que obserba a no mucha distancia a un hombre gordo de anchas espaldas , al pie de unos toneles.

Se acerca y husmea un poco, sin duda se trata de un mercader que ofrece buen hidromiel. Piensa que su bota esta ya casi seca, y que quizá puede llegar a un acuerdo con el mercader, pero aun no se ha acercado lo suficiente, y ya tiene a dos hombres empujandole y increpandole para que se aleje. Sin duda, su aspecto andrajoso no inspira confianza y es facil que le hayan confundido con un ladron de bolsas, muy frecuentes en esta clase de mercados.

El protesta y saca del zurrón la bolsa con las cuentas doradas de ambar, vacia unas cuantas en la mano, y las muestra a los hombres y al gordo, pero este, no parece muy interesado, en nada que no sea, plata ya sea en moneda o al peso. Un poco desilusionado por la negativa y las amenazas para que no insista, el caminante se da la vuelta , pero aún no ha avanzado una docena de pasos y ya se encuentra con la mirada penetrante de un mercader con aspecto de zorro taimado, que al parecer, si ha reparado en el contenido de su bolsita y pretende hacer negocios. Igual, con algo de suerte, el dia no acaba tan mal como habia pensado.

- He visto las cuentas de ambar que posees...sin duda son de una gran belleza...¿Estarias interesado en comerciar con ellas?.

Primer intento del zorro de valorar al conejo que cree su presa, pero el vagabundo esta cansado, y sabe que no va a poder cargar con la mercancia que oculta, asi que piensa que cualquier trato minimamente ventajoso, puede servirle, a fin de cuentas, la plata pesa bastante menos que las pesadas cajas de la playa, y abre bastantes mas puertas.

Asi, ambos hombres entran en una taberna, y en una esquina apartada, conversan amigablemente, junto a unas jarras de hidromiel, que el zorro paga para que se confie el conejo. Asi, los ojos del zorro se iluminan con un brillo de avaricia, cuando oye hablar de un cargamento bastante mayor de maderas exoticas, de la que el pequeño taco que el vagabundo porta, es solo muestra, asi como las cuentas de su saquito, son solo una pequeña parte de un tesoro mucho mas amplio. Por no hablar del codiciado marfil....

Ambos charlan alrrededor de las jarras, pero el zorro trata de engañar a su presa, se muestra muy interesado por lo que se le ofrece, pero alega no tener plata suficiente para pagar tanta mercancia, ofrece a cambio un trueque . Una medida de su mercancia, por una medida de la del vagabundo. Este ultimo, parece de entrada, no muy comvencido, pero tras una segunda jarra, acepta el trato.

Solo hay un par de pegas, pide que ambos lo ultimen y se haga constancia del trato delante de testigos. Al fin de cuentas, nadie impide al mercader intentar apoderarse de lo que es suyo por la fuerza. Resuelven acercarse a casa del Bondi mas poderoso de la aldea, donde el caminante, reclama como suyo el Reki que ha encontrado en la playa. Legalmente asi es, ya que las tierras donde lo ha hallado no pertenecen a Bondi alguno, asi que, cualquier cosa que el mar arrastre a la costa, es legitimamente propiedad del que la encuentre.

El zorro listo, hubiese desconfiado de la treta del conejo, de obligarle a tratar delante de testigos el negocio. Alega el caminante, que de no haber testigos del trato, nada impide al mercader, hacerle desaparecer, y quedarse con la mercancia. El bondi accede a salvaguardar la seguridad del vagabundo , a cambio de una pequeña parte de la mercancia en bruto. Hombre poderoso y respetado entre toda la aldea, el vagabundo sabe que el mercader se cuidara mucho de hacer algo que pueda incomodarle, como jefe de la aldea, el es la ley, y cualquier cosa que ate o desate se hace según su dictado.

Salvado este primer obstaculo, queda lo segundo, el caminante alega tener prisa, desea llegar a un lugar concreto en un plazo proximo, y el invierno se le hecha encima, asi que quiere hacer negocio rapido, no pone reparo en cambiar una medida de su mercancia, por otra de la que pueda ofrecer el mercader, pero exige hacerlo todo en un solo dia. Con su mercancia y ya como hombre con cierta riqueza, puede proseguir camino y venderla en su proximo destino.

-¿Que sucedera amigo si no tienes en tu almacén nada que me satisfaga, o no lo posees en la cantidad suficiente para el cambio, o no logras reunirlo antes de mañana?.

- No temas amigo...tengo amplias existencias en mi almacen, podras elegir entre cualquier cosa que en el encuentres y sea de tu agrado, en todo caso, si no cumplo los requisitos del trato antes de mañana, me comprometo a pagarte una multa de 200 monedas de plata, por cada mercancia que no haya podido proporcionarte, y pongo a Bjarni el jefe de la aldea , por testigo de este compromiso.

Cerrado este ultimo fleco, ambos hombres se dan la mano, sonriendo, hay pues trato. El zorro rie entre dientes, dice tener que salir a dar las ordenes oportunas para que dispongan un carro que regalara con un asno a su amigo, como muestra de buena voluntad para que transporte la carga elegida. Pero ha tramado una treta para engañar al confiado conejo. Corre a ordenar a sus siervos que escondan bien lejos todo cuanto pueda tener un valor elevado en sus almacenes, pensando en su mezquindad, que dejando en sus almacenes solo cosas de escaso valor, el vagabundo no podra reclamar mas que una pequeña parte del valor real de la mercancia que posee.

A la postre, ¿que es lo peor que pueda pasar?. A lo sumo, el caminante reclamara una pesada equivalente en grano, carne seca, o pescado, o quizas las peores de las pieles del almacen, no conviene vaciarlo todo, hay que hacerlo minimamente creible, a cambio del mismo peso, en ambar y maderas exoticas y piezas pequeñas de marfil, que valen al menos 5 veces mas!. El negocio es redondo, y el muy necio ni se dara cuenta del timo.Incluso incluyendo de regalo la carreta peor que posee y un asno que tire de ella, sigue siendo un negocio muy ventajoso. Asi que se apresura a dar las ordenes oportunas a los esclavos para que dejen en el almacen, solo grano , carne seca y pescado ahumado, algunas pieles y baratijas de escaso valor, el resto lo manda esconder. Una vez cerrado el trato, si el jefe de la aldea lo considera deshonroso, siempre se le puede silenciar con un donativo de monedas de plata, los buenos negocios prosperan asi.

Al amanecer del dia siguiente, ambas partes se encuentran en la plaza del pueblo, el mercader ha traido un carro y tres siervos, para cargar la mercancia, mientras, el vagabundo se presenta tan solo y desaliñado como el dia anterior, probablemente haya pasado la noche en algun establo. Sube al pescante del carro, y se dirigen a la playa, al escondite donde espera la mercancia. El mercader no puede creer lo que ven sus ojos, 9 cajas repletas de maderas exoticas, pequeñas bolsas llenas de piezas de ambar, y algunas buenas piezas de marfil de morsa, aunque este en menos cantidad...ordena a los siervos cargarlo todo presto en el carro y muy de buen humor, ofrece al vagabundo un trago de buen vino. Ambos se dirigen ahora en el carro al almacen del mercader, donde se efectuara la pesada y el trueque.

Ya en el almacen, el zorro pretende fingir normalidad, descargan la carga y van a por una romana donde efectuar las pesadas, mientras el vagabundo observa cuanto hay en los estantes y el suelo del almacen, sacos de diferentes granos, fardos de pieles de excasa calidad, vasijas y algunos aperos toscos de madera labrada, algunas herramientas de labranza, odres de cerveza agria, y reservas de carne curada y skreid, las tiras de pescado seco y ahumado, mantequilla en vasijas..en fin, cosas que sin duda pueden tener uso util en la vida de un campesino, pero poco que posea realmente un valor notable, como ya se ha encargado el astuto zorro de disponer. Solo una puerta esta cerrada al fondo del almacen, y el viajero se muestra interesado por saber que hay tras ella.

- No es nada amigo...tan solo guardamos tras ella el estiercol para abonar los campos, antes de recoger lo ultimo que la tierra pueda darnos tras nutrise...no querras realmente entrar a oler esa inmundicia...

Pero el vagabundo insiste, asi que el comerciante no ve razon para negarle el capricho, si quiere oler las boñigas, pues se le cumple el gusto, en cuanto haya cerrado el trato, y desaperecido con sus pequeñeces, podra reirse de su ingenuidad a gusto.

Asi que, los siervos abren la puerta, y tras ella, no hay mas que maloliente estiercol, plagado de lombrices, y moscas, y quiza algún ratón alimentandose de la inmundicia.

- ¿Lo ves amigo?...no hay nada ahi que pueda interesarte, y ya has visto cuanto hay para escoger y proceder al trueque...espero que medites bien tu decision, puesto que, tras la comida, me gustaria cerrar el trato, tu recibes tu carga, y yo la mia, y ambos continuamos nuestros caminos hasta un proximo encuentro....

El hombre asiente y ambos se dirigen a la casa para compartir la mesa, ya que el trato promete ser provechoso, el zorro considera que invitar al conejo a una comida aceptable, no es una gran perdida. Para colmo, el necio no parece tener gran apetito...salvo grandes tragos de cerveza y vino, no ha probado alimento, asi que hasta en eso, ha salido ganando.

Tras la comida, se dirigen de muevo al almacen, a efectuar las pesadas , ya que el vagabundo declara que ya sabe que le interesa llevarse para trueque. El zorro esboza una sonrísa, imagina que como mucho reclamara grano, quiza cerveza a la que es tan aficionado, ¿algunas pieles quiza?, en todo caso, baratijas al peso, comparado con lo que el recibira a cambio.

- En el lugar donde yo vengo- Declara el caminante tras asistir atento a las pesadas de cada material que contenia su mercancia- existe un estanque que da las mejores carpas que hayas probado en tu vida. Tengo un hijo fuerte como un buey adulto, que cria con su dulce esposa a su primogenito y su hermano menor. Gustan todos de acercarse a pescar al estanque...

- No dudo que asi sea- Responde el mercader- me hubiera gustado verlo...pero dime, ¿que deseas a cambio de las cuentas de ambar amigo?

El vagabundo se ahueca el ala de su sombrero, que casi le tapa la mitad del rostro y responde con calma,mientras se alisa la larga barba.

- Ultimamente no hay demasiadas carpas, lo que incomoda grandemente a mi hijo y sus pequeños...He pensado que alimentando a las carpas, tendria de nuevo abundancia de pesca.He visto entre tu estiercol multitud de moscas, grandes, gordas...ideales para cebar a las carpas del estanque!. Deseo que me concedas una pesada de moscas, por cada pesada de ambar...

- Asimismo, he observado que hay en tus almacenes, sin numero de ratones. Hay donde habito, una dama bella como la misma aurora, que posee dos hermosos gatos como animales de compañía. Estima mucho a los gatos, que ultimamente, se muestran apaticos y languidos por falta de caza...y yo estimo mucho su compañía..- Continuo narrando el caminante con aires distraidos- Me complaceria mucho que me entregases en trueque, una pesada de ratones, por cada pesada de marfil que yo te ofrezca. De ese modo, los gatos de la doncella, estaran contentos, y yo disfrutare con agrado de su sonrisa...

- Finalmente y como trueque de las maderas – Continuó el anciano ante la perplegidad del zorro- he observado que entre el estiercol, crecen muchas lombrices. Mi esposa tiene un amplio huerto en las cercanias de nuestra morada, gusta de plantar en el, toda clase de plantas de su agrado, y me complace ver como las cuida con esmero. Pero ultimamente, la tierra esta apelmazada y dura, las lombrices la horadan y reblandecen, y la nutren con sus heces. Me complaceria mucho una pesada de lombrices por cada pesada de mi madera.

De nada sirvieron las protestas del zorro, ahora que habia caido en la cuenta, de que el que el habia imaginado conejo, era en realidad, maestro de los zorros. No podia hecharse atrás, ya que el mismo habia aceptado el trato delante de testigos, tampoco podia escapar de la multa de 200 monedas de plata, si no lograba reunir cada mercancia antes del amanecer, ya que el mismo habia sugerido esa parte del trato, y sabia que era imposible lograr reunir 3 pesadas de moscas, 30 de lombrices, y 5 de ratones antes del amanecer del dia siguiente, por lo que tendria que pagar la cuantiosa multa de 600 monedas de plata como el mismo habia estipulado, para colmo, carro y burro no podian ser descontados, ya que el mismo habia declarado que eran un obsequio...ahora no podia hecharse atrás.

De esta manera, fue el zorro burlado, y con el amanecer del dia siguiente, se presento el vagabundo, acompañado de Bjarni y dos de sus hombres de confianza, para “cerrar del todo el negocio” y recoger su mercancia. Mercancia, que como es natural, no estaba ni mucho menos dispuesta. Ante las protestas del mercader, Bjarni resolvio que, nada habia fuera de lo estipulado en el trato fuera de norma. Las lombrices, moscas y ratones, estaban en efecto, dentro del almacen, por lo tanto, podian ser elegidas por el caminante, si este las consideraba una mercancia valida, las razones para tal conducta, necia según muchos, no variaban para nada la esencia del trato. Asi que, pese a los llantos y ruegos del mercader que declaraba, que pagar tal suma de plata le sumiria en la ruina, el jefe de la aldea considero que, ya que habia sido el propio mercader quien habia fijado la parte de la multa, ahora no podia dehonrarse faltando de niguna manera a su palabra. Igualmente, no convenia al prestigio del comerciante, negarse a que el viajero, se llevase aparte de su bolsa repleta de plata, el carro y el asno prometidos como regalo.

Entre los nordicos se considera un deshonor y alta ofensa hecharse atrás en la palabra dada, y negar a nadie el don prometido. Asi, fue, como el astuto caminante, se fue montado en su carro, con la bolsa repleta...mientras el avaro mercader, se quedaba sollozando, en su almacen, que pronto tendria que vaciar para pagar de alguna forma las perdidas..

Eso si, ratones, moscas y lombrices, siguieron hollando la inmundicia...como sigue la avaricia royendo en el corazon de los humanos...