Smok Wawelski., la leyenda del dragon de Cracovia.

Publicado por HEATHENPRIDE , domingo, 3 de marzo de 2013 8:16


El dragón más famoso de los paises Eslavos, posiblemente aterrorizo toda  Polonia hace ya muchos siglos,. Su historia es bien conocida por todos los niños polacos, es el legendario cuento de como murio el tiranico Smok Wawelski. Esta es la historia de cómo la bestia se encontro  con su terrible final y a la vez el relato que nos narra la historia de como obtuvo la ciudad de Cracovia  su nombre.

Como toda gran historia, contiene un villano, como no...un monstruoso dragon, una hermosa princesa cautiva y una gran recompensa...y tambien un valeroso heroe, aunque vereis que no es el usual caballero con escudo, lanza y espada y montado en un brioso corcel...Esta historia es ligeramente distinta, pero es hora de no andarme tanto con rodeos y contaros el cuento antes de que os vayais a dormir...

Hace algunos siglos, en los albores de la historia de Polonia,cuando la nacion era aun muy joven, vivía en una cueva oscura situada  a los pies de la colina Wawel, a lo largo de las orillas del río Vístula, una bestia poderosa y tiranica, un  horrible dragón que como todos los grandes dracos de las mas fantasticas historias, eructaba fuego. 

A diario  salia a patrullar sus dominios y arrasaba los campos y amenazaba a los aterrados habitantes de Cracovia. Él  monstruoso ser exigia al dia un cuantioso tributo en carne fresca, pero es comprensible que con tan voraz apetito, pronto los campesinos no tuvieron nada que ofrecer, y cuando le faltaba su tributo, su colera era tremenda y mataba inocentes, devorado sus animales domésticos, por pocos que fuesen o famelicos que estuviesen y  terminaba saqueando sus pertenencias. Su comida favorita eran los niños pequeños que secuestraba si tenia ocasion y si encontraba uno, se lo tragaba tan rápido como podía. Nadie pudo impedir que sus horribles acciones se repitiesen cuando a el le venia en gana, de esta forma, pronto las aldeas se vieron en la obligacion de esconder a las doncellas y los niños pequeños por miedo a la bestia


. En vano los más valientes caballeros del reino intentaron vencer al voraz dragón. Una y otra vez acudieron desafiantes a su cueva, y uno tras otro cayeron, incluso antes de que pudieran sacar sus espadas, la inmensa bocanada de fuego de la boca de la bestia los incineraba. La gente vio cómo uno tras otro como los niños y más valientes caballeros del reino caían ante Smok Wawelski. De este modo, el camino hacia su guarida se poblo de cadaveres y esqueletos resecos de caballeros y monturas, incluso de compañias enteras de guerreros que intentaron en vano la empresa de derrotarle.

El Rey de la ciudad de Cracovia, muy preocupado por la situación trágica en la ciudad, envió a sus heraldos a lo largo y ancho de todas las naciones vecinas y pueblos aliados a fin de anunciar a las Casas Reales y de los reinos de Europa que aquel que matara al dragón  ,como recompensa podría casarse con su hija y se comprometia a delegar en el la tarea de gobernar su trono después de su muerte. Muchos grandes príncipes y valientes caballeros de toda Europa Central, alentados por la generosa oferta y la legendaria belleza de la hija del rey,  acudieron de todas partes y rápidamente se presentaron para asumir el reto, pero uno a uno perdieron la vida y no pudieron contra el dragón. Pasó el tiempo y el flujo de aventureros y audaces combatientes eventualmente se volvió mínimo, y aún así el dragón  seguia exigiendo su tributo y  al no obtenerlo de buen grado, acababa con los campos y las gentes. Fue un tiempo oscuro para Polonia.

Incluso se llego a confinar a los niños en cuevas ocultas,de donde no podian salir hasta la adolescencia, asi, la nacion Polaca se sumio en una era triste y desoladora donde ya nadie recordaba el sonido de la sonrisa de un niño o del canto dulce de una doncella.

El rey se entregó a la desesperación, se hacia viejo y su reinado llegaba a su fin, y consumia su tiempo entre bebida y un triste ir y venir constante por los salones del reino, esperando un milagro, mientras que la hija del rey,  la hermosa doncella Wanda, lloraba. Después de todo, no podía esperar un destino mas cruel que el que tenia, presta  a llegar  a la edad de casarse , pero condenada a morir sola y soltera si el dragón mataba uno a uno  a todos sus pretendientes.

 El dragón asolaba el campo de manera constante y convirtió en miserables a los más pobres. Pocos podian mantener a duras penas lo necesario para vivir y el hambre y con ella las terribles enfermedades empezaron a asolar toda la region. En un ultimo esfuerzo, se intentaba salvar a los niños, pero con todo, muchos enfermaban y caian...Y nada parecia poder poner fin a tan terrible situacion.

 Una fría mañana, un joven muchacho llamado Krak , no mas que un humilde campesino y aprendiz de zapatero (en otras versiones de la historia se le conoce como Skuba Dratewka), se presentó en las puertas del palacio. Había ofrecido sus servicios valientemente varias veces  antes de este momento, pero había sido rechazado siempre y despedido, cuando había otros aspirantes más nobles  y no faltaban voluntarios para batirse con el dragon. Una vez más, los cortesanos se burlaron y señalando la mugre  en sus zapatos de tela y su ropa hecha jirones le decian que no eran la mejor carta de presentacion para un paladin ni un caballero, pero por esta vez, la suerte o la mera necesidad se aliaron con el joven Krak, ahora el Rey estaba desesperado pues hacia casi un año que nadie se acercaba a presentar sus servicios a la corona y  aunque no le parecio que aquel pobre pueblerino tuviese ni la mas infima de las posibilidades ante en dragon,aceptó la oferta del joven y humilde campesino.

No es de extrañar que el único miembro de la corte que puso  toda su fe en el aprendiz de zapatero fuese la dulce princesa. Para ella, él muchacho era fuerte, apuesto y bien educado para ser un simple campesino, y era claramente evidente para la princesa que se trataba de un hombre de honor.  No hizo el joven mas promesa que ir al encuentro del dragon y volver con la victoria o morir en el intento de liberar a su gente y a la princesa.

Ahora hemos de comprender que a nadie debiera extrañar que nadie confiase en sus posibilidades, este aprendiz llamado Krak no poseía una espada, por no hablar de una armadura o un escudo y el rey no quiso proporcionarle equipo, estaba cansado de gastar oro en preparar los mas costosos equipos de guerra para que luego acabasen fundidos en medio del camino, recubriendo la carne chamuscada de un esqueleto. Obviamente no andaba Krak sobrado de recursos, no cabalgaba en blanco corcel o poseía nada del equipo esencial para un caballero andante. Lo que tenía era una naturaleza intrepida y estaba dotado de inteligencia e inusuales habilidades culinarias y mucha astucia. 

Lo primero que hizo Krak fue volver a su pequeña casa para prepararse para la batalla. Otrora habia sido una pequeña tienda donde vendia sus zapatos y algunas pequeñas manufacturas en cuero, pero ahora ya nadie podia permitirse el lujo de comprarle nada. Cuando el pueblo lo vio se burlaron de él y cruelmente hicieron bromas de que sería  sin duda la siguiente comida para Smok Wawelski. Incluso una joven vecina que siempre habia sido el sueño de amor del muchacho se burlo de el, diciendo que era mejor que eligiese bien con que salsa condimentarse, ya que iba a ser la cena del dragon, al menos que quedase complacido y les dejase en paz un par de jornadas si esto era posible. Le dolio especialmente esta burla de la muchacha con la que siempre habia soñado...pero intento olvidarla pensando en la sonrisa dulce de la joven princesa y empezo los preparativos ignorando las burlas de todos.


 Krak sabía que el pueblo cantaría una melodía muy diferente sobre él después de matar al dragón. Krak entró resuelto en su tienda y dejó de lado la antorcha que le habia alumbrado el camino , tomo algo de comer y a continuación se preparó para dormir. No dio señales de vida en todo el resto de la jornada, y mas de uno se mofo aun mas, diciendo que sin duda estaba escondido bajo la cama temblando de miedo. Más tarde, cuando ya todos se habian retirado tras la jornada de trabajo, esa noche se levantó y salió, tomando la antorcha y otros suministros con él. Krak se aventuro por el sendero, acercandose en silencio a la cueva del dragón. El Dragón no estaba allí, penso que sin duda se habia retrasado en su regreso y por eso la suerte se habia aliado con el, permitiendole llegar con una luz bien visible a la entrada de la cueva y incluso penetrar en ella. Decidio olvidarse de momento de si realmente los dioses o la suerte estaban con el y se concentro en lo realmente importante, contaba con tiempo justo para trazar un plan y aprovechar que el gran dragon no estaba, por lo que podía explorar la cueva .

 Se tomo su tiempo para recorrerla y la vio cubierta de huesos y del tesoro que había reunido la bestia. Se escondió detrás de una roca y esperó a que volviera el dragón Smok, cuando regresó, él miraba en silencio las andanzas del dragón  bien agazapado y  quieto detrás de la roca, y pudo  ver al dragón codicioso volver con un carnero gordo en sus garras.

De repente  tuvo una idea muy buena. Krak volvió a casa con un plan ya maduro en su mente, aunque hubo de esperar casi petrificado largas horas hasta que el dragon volvio a ausentarse y le sintio lo suficiente lejos como para volver a casa seguro. Buscó en los estantes  el libro de recetas de su familia, y  se preparó segun los textos  un menú digno de un dragon: tres ovejas asadas que acompaño de un revuelto de hortalizas y  de todas las especias y hierbas más populares que pudo poner en sus manos. Luego rellenó las entrañas  de los animales con una mezcla de  azufre y carbon vegetal machacados  y cosió el estómago de las ovejas. La noche siguiente, a la luz de la luna regreso esta vez con mas precauciones hasta la guarida del monstruo y no fue hasta cerciorarse de que , como la noche anterior el dragon no estaba que se aproximo a la boca de la cueva del dragón y dejó allis sobre una roca  los sabrosos bocados que habia preparado con tanto esmero.

Cuando llegó el amanecer Krak descubrio que habia tenido mucha suerte una vez mas la noche anterior...Se habia equivocado!, el dragon estaba en la cueva, aunque posiblemente la fortuna quiso que se hibiese atiborrado de comida y durmiese placidamente con lo que no percibio su presencia. Escondido entre las rocas cercanas a la cueva espero toda la noche el regreso de la besita, y se sorprendio al llegar la mañana. El dragón salió de su cueva , fresco y descansado, quiza dispuesto a salir una vez mas a rapiñar por las comarcas vecinas y se encontró lo que parecían ser unas jugosas ovejas durmiendo allí. No tardo en darse cuenta de que estaban ya cocinadas y no desconfio, habia dado razones al pueblo para temerle, asi que era natural que le trajesen con reverencial temor tributos.

 El dragón, pensando que se trata de un agradable regalo, y siendo tan codicioso y gloton, como estúpido, las tragó en el tiempo que usariais para un parpadeo. Muy pronto comenzó a sentir un enorme ardor de estomago. Cuando el azufre y el carbon  y las especias mezcladas  llegaron a su estómago se encendieron y empezaron a quemarle de dentro hacia afuera. Volo  el dragón entre comvulsiones a saciar su sed furiosa. Rápidamente llegó al río Vístula y bebió … y bebía … y bebía … La garganta y el estómago quemaban tanto al dragón que las leyendas cuentas que se trago  la mitad del río Vístula, pero el estómago mantenía la hinchazón e inflamación, y finalmente lleno de gases y vapores y terriblemente hinchado, explotó, causando la muerte del dragón y liberando a la ciudad y los alrededores de su control  y su reinado de terror. Una vez que el joven vio que la bestia estaba realmente muerta, no tuvo mas que entrar en la cueva y buscarse la mejor de las corazas y el mejor de los escudos y tambien la espada y la pica mas esplendidas que pudo hayar entre los numerosos tesoros del dragon, y tras cortar la cabeza del monstruo, clavarla en la pica y dejarla alli a la vista de todos.

Regreso al pueblo vestido como el mejor de los caballeros y regalando a todos toda clase de objetos de valor que el dragon habia robado, recomendando que se olvidasen de la avaricia por una vez, y que los vendiesen para comprar viveres con los que alimentar a las buenas gentes famelicas, y sobre todo, que usasen el importe obtenido para pagarse los mejores medicos de los reinos vecinos para sanar a los que habian caido enfermos. 

No se olvido de pasarse por las cuevas a informar a todos que podian salir al exterior a sacarse la mugre al rio, a gozar de la luz del sol y no tardaron en oirse cantos jubilosos de las doncellas y por fin, tras muchas primaveras e inviernos de forzado silencio, las risas y los juegos de los mas pequeños.

Ni que decir tiene que cuando llego al castillo a dar cuentas al Rey de que habia liberado a todos de la tirania de la bestia, la noticia era ya sabida, una enorme explosion se habia oido al amanecer en todo el valle, y el Rey habia mandado exploradores a ver con mucho sigilo lo que habia pasado...alli se encontraron al dragon muerto, y la cabeza en la pica, pero ni rastro del heroe...por lo que no faltaron algunos que intentaron colgarse el merito de la hazaña. Pero tan solo basto que el joven sacase de su bolsillo un enorme colmillo de dragon y una gema roja de gran tamaño que se dice que todos los dragones contienen dentro de su craneo para saber que el habia sido en realidad el autor de tal hazaña.

El aprendiz de zapatero se casó con la hermosa hija del rey, y se dice que se amaron nada mas encontrarse, la dote fue el tesoro que había robado el dragón en la cueva, y después de la muerte del monarca, Krak ascendió al trono. . Dicen que su linaje goberno con gran justicia en muchas generaciones venideras.El pueblo rescatado de las garras de Smok, el dragón de  la colina Wawel, tomó el nombre del campesino para su ciudad (Krakvik)...cuidad de Krak...Cracovia!, y lo lleva hasta el día de hoy con gran honor, Cracovia,  la antigua capital de Polonia.

En 1970 una escultura de metal del dragón Wawel diseñado por Bronislaw Chromy se colocó  recordando a Smok Wawelski en las cavernas bajo el castillo de Cracovia; personas de todo el mundo vienen a visitar la estatua y escuchar su historia. Este estilizado dragón con seis patas, es la diversión de los niños, respira fuego ruidosamente cada pocos minutos, gracias a una boquilla  de gas natural instalado en la boca de la escultura. Es costumbre que los niños juegen a arrojarle a veces sus zapatos...recordando el humilde origen del gran heroe que le derroto!.

Al Este del Sol y al Oeste de la Luna (cuento tradicional Noruego)

Publicado por HEATHENPRIDE , jueves, 17 de enero de 2013 6:29


Érase una vez un pobre carretero que tenía muchos hijos. Era tan pobre que no podía alimentarlos bien ni darles ropa que ponerse en el cuerpo; sin embargo,todos los hijos eran muy guapos, aunque la más guapa de todas era la hija pequeña.

Un jueves por la tarde, a finales de otoño, hacía un tiempo horrible. Estaba oscurísimo y además llovía y tronaba de tal forma que las ventanas crujían. Toda la familia estaba sentada alrededor de la chimenea, ocupado cada uno con su trabajo. De repente llamaron tres veces a la ventana. El hombre salió a ver quién era, y entonces vio a un gran oso blanco.

-Buenas tardes -dijo el oso.
-Buenas tardes -dijo el hombre.
-Si me das por esposa a tu hija menor -dijo el oso-, te haré tan rico como pobre eres ahora.

Al hombre no le pareció mala idea, pero dijo que primero lo tenía que consultar con su hija; entró y contó que fuera había un gran oso blanco que le había prometido que le haría tan rico como pobre era ahora si le daba por esposa a su hija menor. La muchacha, sin embargo, dijo que no, que no quería saber nada de aquel trato.

El hombre volvió a salir, habló amistosamente con el oso y le dijo que volviera el jueves siguiente por la tarde, que entretanto ya vería qué podía hacer.Intentaron convencer entonces a la muchacha y le contaron de todas las maneras posibles lo ricos que podían llegar a ser y lo bien que le iría también a ella.

Finalmente ella accedió, lavó el par de harapos que tenía, se arregló lo mejor que pudo y se preparó para el viaje.Cuando el jueves siguiente, por la tarde, llegó el oso, le dijeron que sí, que todo estaba en orden. La muchacha se montó con su hatillo sobre su lomo y sepusieron en marcha. Una vez recorrido un buen trecho, el oso le preguntó:

-¿Tienes miedo?

Ella contestó que no, que no tenía ningún miedo.

-Sujétate siempre muy fuerte a mi pelambre -dijo el oso-; así no te pasará nada.

Ella cabalgó por todo el mundo a lomos del oso hasta muy, muy lejos; tan lejos que nadie podría decir realmente cuánto. Finalmente llegaron a una gran roca. El oso llamó con los nudillos y a continuación se abrió una puerta, a través de la cual llegaron a un gran palacio. Dentro había muchas habitaciones iluminadas con lámparas, y todo resplandecía por el oro y la plata; también disponía de un gran salón, en el cual había una mesa sobre la que se habían servido los más deliciosos platos. El oso le dio entonces una campanilla de plata y le dijo que cuando deseara cualquier cosa, no tenía más que tocar la campanilla y enseguida la tendría.

La muchacha comió y bebió. Como ya había anochecido, sintió sueño y quiso irse a la cama. Entonces tocó la campanilla... e inmediatamente se abrió una cámara en la que había una cama hecha, la más bella que pudiera uno desear, con almohadones de seda y cortinas con flecos de oro, y todo lo que había en la cámara era asimismo de oro y plata. Pero en cuanto apagó la luz y se metió en la cama, llegó una persona que se acostó a su lado. Y así sucedió todas las noches.

Ella no podía ver quién era, porque siempre llegaba después de que hubiera apagado la luz y se volvía a ir antes de que hubiera amanecido.

Así vivió una temporada tranquila y contenta. Pero pronto le entró tal nostalgia por volver a ver a sus padres y a sus hermanos que se volvió muy taciturna y triste.

Entonces, un día el oso le preguntó qué le pasaba que estaba siempre tan taciturna y ensimismada.

-Ay -dijo ella-, es que me aburro tanto aquí en el palacio... Me gustaría muchísimo volver a ver a mis padres y a mis hermanos.
-Eso se puede arreglar -dijo el oso-, pero tienes que prometerme que jamás hablarás con tu madre a solas, sino cuando los demás estén presentes.

Seguramente te querrá coger de la mano y llevarte a una alcoba para hablar contigo a solas, pero no consientas, pues si lo haces me harás muy desgraciado y te harás muy desgraciada a ti misma.


La muchacha dijo que no, que tendría cuidado.El domingo se presentó el oso y dijo que había llegado el momento de emprender el viaje hacia la casa de sus padres. Ella se montó a lomos del oso y se pusieron en marcha. Cuando ya llevaban mucho tiempo viajando, llegaron aun gran palacio blanco, del que sus hermanos entraban y salían y en el cual jugaban. Todo era tan hermoso y maravilloso que daba gusto verlo.

-¡Allí viven tus padres! -dijo el oso-. No te olvides de lo que te he dicho, pues de lo contrario serás muy desgraciada y me harás muy desgraciado a mí. La muchacha dijo que no, que no lo olvidaría, y se dirigió hacia el palacio. El oso, sin embargo, regresó.

Cuando los padres volvieron a ver a su hija, se alegraron tanto que es imposible describirlo. Nunca podrían agradecerle lo que había hecho por ellos. Le contaron que ahora les iba extraordinariamente bien y le preguntaron qué tal le iba a ella.

La muchacha dijo que a ella también le iba bastante bien y que tenía todo lo que deseaba. No sé muy bien qué más les contó, pero me da la impresión de que no les dio todos los detalles.

Por la tarde, después de comer, ocurrió lo que el oso le había dicho: la madre quiso hablar con su hija a solas en la alcoba. Pero la muchacha, que recordaba las palabras del oso, no quiso ir con ella y dijo:

-Oh, lo que tengamos que hablar podemos hablarlo también aquí. No sé cómo ocurrió, pero el caso es que la madre al final la convenció y entonces ella tuvo que contarle todo lo que sabía. Le contó también que, por las noches, cuando apagaba la luz, llegaba siempre alguien y se acostaba a su lado en la cama. Pero que nunca podía ver quién era, porque antes del amanecer se volvía a marchar; le dijo que se sentía afligida, que le gustaría mucho verle, ya que, al estar siempre tan sola, los días se le hacían muy largos.

-¿Quién sabe? Seguro que el que duerme contigo es un trol -dijo la madre-. Pero si quieres seguir mi consejo, levántate en mitad de la noche, cuando esté dormido, enciende una vela y obsérvale. Pero ten cuidado no le vayas a derramar encima una gota de cera.

Por la tarde el oso volvió a recoger a la muchacha. Cuando ya llevaban un buen trecho, le preguntó si había ocurrido lo que él había dicho.

-Sí -dijo la muchacha, incapaz de negarlo.
-Si piensas seguir el consejo de tu madre -dijo el oso-, te harás muy desgraciada, me harás muy desgraciado a mí y se acabará la amistad entre nosotros.


Ella dijo que no pensaba seguir el consejo de su madre.

Cuando llegaron al palacio y la muchacha se acostó, ocurrió lo mismo de siempre: alguien llegó y se echó a su lado. Pero por la noche, cuando ella oyó que estaba durmiendo, se levantó, encendió una vela y entonces vio acostado en la cama al príncipe más bello que nadie pudiera ver. Se enamoró tanto de él que quiso besarle en el acto. Pero entonces, sin darse cuenta, derramó tres gotas de cera hirviendo sobre su camisa y el príncipe se despertó.

-¿Qué has hecho? -exclamó al abrir los ojos-. Ahora tanto tú como yo seremos desgraciados. Si hubieras resistido solamente un año, me habrías salvado; mi madrastra me ha hechizado y por eso durante el día soy un oso y por la noche una persona. Pero ahora lo nuestro se ha acabado, pues tengo que abandonarte y

La muchacha empezó a llorar y a lamentarse; pero ya era demasiado tarde, pues él tenía que irse. Le preguntó si podía viajar con él, pero él le contestó que eso era imposible.

-¿No puedes decirme entonces por dónde se va para que vaya a buscarte?-preguntó ella-. Porque eso sí me estará permitido, ¿no?

-Sí, eso sí puedes hacerlo -dijo él-, pero no hay ningún camino que lleve hastaallí. El palacio está al este del sol y al oeste de la luna; nunca podrás llegar hasta allí.

Por la mañana, cuando se despertó, tanto el príncipe como el palacio habían desaparecido. Se encontró tendida en el suelo, en medio de un denso y tenebroso bosque, con sus viejos harapos. A su lado estaba el mismo hatillo con el que

La muchacha le preguntó si sabía el camino para llegar hasta el príncipe que vivía con su madrastra en un palacio situado al este del sol y al oeste de la luna y que se tenía que casar con una princesa con una nariz que medía tres varas.

-¿De qué le conoces? -preguntó la mujer-. ¿Eres acaso la muchacha con la que él se quería casar?

La muchacha dijo que sí, que era ella.

-¡Vaya! ¡Así que eres tú! -dijo la mujer-. Sí, hija mía -siguió diciendo-, me gustaría ayudarte, pero lo único que sé del palacio es que está al este del sol y al oeste de la luna y que probablemente nunca conseguirás llegar. Pero te voy a prestar mi caballo; en él podrás cabalgar hasta donde vive mi vecina más próxima; a lo mejor ella te puede indicar el camino. Cuando llegues a su casa, golpea al caballo debajo de la oreja izquierda y ordénale que vuelva a casa.

Toma, coge esta manzana de oro; quizá te sea útil.

La muchacha se montó en el caballo y cabalgó durante mucho, mucho tiempo.Llegó por fin a otra montaña, a cuyo pie estaba una vieja mujer con una devanadera de oro. La muchacha le preguntó si le podía decir por dónde se iba al palacio que estaba al este del sol y al oeste de la luna. Pero ella, como la mujer anterior, dijo que lo único que sabía del palacio era que estaba al este del sol y al oeste de la luna.

-Y probablemente nunca conseguirás llegar. Pero te prestaré mi caballo; en él podrás cabalgar hasta donde vive mi vecina más próxima; a lo mejor ella te puede indicar el camino. Cuando llegues a su casa, golpea al caballo debajo de la oreja izquierda y ordénale que vuelva a casa. Toma, llévate esta devanadera de oro; quizá te sea útil. La muchacha se montó en el caballo y cabalgó durante muchos días y muchas semanas. Llegó por fin a otra montaña, a cuyo pie estaba una vieja mujer tejiendo una falda de oro. La muchacha volvió a preguntar por el príncipe y por el palacio que estaba al este del sol y al oeste de la luna.

-¿Eres tú la muchacha con la que quería casarse el príncipe? -preguntó la mujer.

-Sí -dijo la muchacha.

Pero la mujer no conocía el camino mejor que las dos anteriores.

-Al este del sol y al oeste de la luna está el palacio -dijo-, y probablemente nunca conseguirás llegar. Pero te prestaré mi caballo; con él podrás viajar hasta el viento del Este; a lo mejor él te puede indicar el camino. Cuando llegues a él,golpea al caballo debajo de la oreja izquierda y ordénale que vuelva a casa. Y toma, llévate esta falda de oro; quizá te sea útil.

Cabalgó durante mucho tiempo, hasta que por fin llegó ante el viento del Este.Preguntó una vez más si le podía decir cómo llegar hasta el príncipe que vivía en el palacio que estaba al este del sol y al oeste de la luna.

-Sí, me parece haber oído hablar del príncipe y también del palacio -dijo el viento del Este-, pero no te puedo indicar el camino porque nunca he soplado hasta tan lejos. Te llevaré hasta mi hermano, el viento del Oeste; a lo mejor él lo sabe, pues es mucho más fuerte que yo. No tienes más que sentarte sobre mi espalda y te llevaré hasta allí.
La muchacha se sentó sobre su espalda y se pusieron en marcha.

Cuando llegaron ante el viento del Oeste, el viento del Este le contó que había traído consigo a una muchacha con la que quería casarse el príncipe que vivía en el palacio que estaba al este del sol y al oeste de la luna, y le preguntó si él conocía el camino.

-No -repuso el viento del Oeste-, tan lejos nunca he soplado. Pero, si quieres -le dijo a la muchacha-, te puedes sentar sobre mi espalda y te llevaré hasta el viento del Sur; a lo mejor él te lo puede decir, pues es mucho más fuerte que yo y sopla y resopla por todas partes.

La muchacha se sentó sobre su espalda; no había pasado mucho tiempo cuando llegaron ante el viento del Sur.Cuando llegaron, el viento del Oeste le preguntó si él conocía el camino para ir al palacio que estaba al este del sol y al oeste de la luna, pues la muchacha que había llevado consigo quería casarse con el príncipe.

-Ah, ¿sí? -dijo el viento del Sur, que tampoco conocía el camino-. A lo largo de mi vida he soplado por todas partes -dijo-, pero tan lejos no he llegado nunca.Pero, si lo deseas -le dijo a la muchacha-, te llevaré hasta mi hermano, el viento del Norte; él es el más viejo y fuerte de todos nosotros, así que si él no te puede indicar el camino, jamás lo averiguarás.

La muchacha tuvo que sentarse sobre su espalda, y se marcharon de allí de tal forma que tembló la tierra.No tardaron mucho en llegar ante el viento del Norte, pero era tan violento e impetuoso que ya desde lejos les lanzó de un soplo un montón de nieve y hielo a la cara.

-¿Qué queréis? -les gritó de tal modo que les entraron escalofríos.
-Oh, no tienes por qué enfurecerte así con nosotros -dijo el viento del Sur-, pues soy yo, tu hermano, y ésta es la muchacha con la que quiere casarse el príncipe
que vive en el palacio que hay al este del sol y al oeste de la luna; a ella le gustaría preguntarte si conoces aquel lugar.
-Sí, sé muy bien dónde está -dijo el viento del Norte-. Una vez soplé una hoja de álamo temblón hasta allí. Pero me cansé tanto que durante muchos días no pude
volver a soplar. Aun así, si quieres ir hasta allí a toda costa -le dijo a la muchacha- y no te da miedo, te montaré sobre mi espalda y veré si puedo llevarte.

La muchacha dijo que sí, que quería y tenía que llegar hasta allí si es que había alguna manera de conseguirlo, y que no le daba en absoluto miedo, por muy mal que lo fuera a pasar.

-Entonces tendrás que pasar aquí la noche -dijo el viento del Norte-, pues si queremos llegar hasta allí tenemos que tener todo el día por delante.

Al día siguiente, por la mañana, el viento del Norte la despertó, se infló, se hizo tan grande y fuerte que daba miedo y recorrieron los aires como si tuvieran que ir al fin del mundo. Estalló entonces una tormenta tan violenta que derribó pueblos y bosques enteros y, al pasar sobre el mar, naufragaron barcos a centenares. Siguieron avanzando y avanzando sobre el agua, tan lejos que ningún ser humano puede siquiera imaginarse la distancia. El viento del Norte fue quedándose cada vez más y más débil; llegó un momento que estaba tan débil que casi no podía ya soplar; se fue hundiendo cada vez más y más, y al final iba ya tan bajo que las olas le golpeaban en los talones.

-¿Tienes miedo? -le preguntó a la muchacha.
-No, en absoluto -dijo ella.

Ya no estaban lejos de tierra, así que al viento del Norte le quedaron aún las fuerzas justas para llevarla hasta la playa que había bajo las ventanas del palacio que estaba al este del sol y al oeste de la luna. Pero se quedó tan exhausto y agotado que tuvo que descansar durante muchos días antes de poder regresar a casa.

A la mañana siguiente, la muchacha se sentó bajo las ventanas del palacio y se puso a jugar con la manzana de oro. Lo primero que vio fue a la princesa nariguda con la que se iba a casar el príncipe.

-¿Qué quieres por tu manzana de oro? -le preguntó a la muchacha cuando abrió la ventana.
-No la vendo ni por oro ni por dinero -dijo la muchacha.
-Si no la quieres vender ni por oro ni por dinero, ¿qué quieres entonces por ella?-dijo la princesa-. Te daré lo que me pidas.
-Pues entonces..., si se me permite dormir una noche con el príncipe, será tuya - dijo la muchacha.
-Sí, puedes hacerlo si quieres -dijo la princesa llevándose la manzana de oro.

Pero cuando la muchacha entró en la alcoba del príncipe, éste estaba profundamente dormido. Le llamó y le sacudió, lloró y se lamentó, pero no pudo despertarle. Cuando amaneció, llegó la princesa de la larga nariz y la echó de allí.

Durante el resto del día, la muchacha volvió a sentarse de nuevo bajo las ventanas del palacio y se puso a devanar hilo en su devanadera de oro. Entonces ocurrió lo mismo que el día anterior. La princesa le preguntó qué quería por la devanadera. La muchacha le contestó que no la vendería ni por oro ni por dinero, pero que si le permitía dormir otra noche con el príncipe, la devanadera sería suya. La princesa dijo inmediatamente que sí y se llevó la devanadera de oro. Pero cuando la muchacha subió, el príncipe estaba otra vez profundamentedormido. Y por más que le llamó y le sacudió, por más que lloró y se lamentó, no consiguió despertarle. En cuanto amaneció, llegó la princesa de la larga narizy la echó de allí.

Ese día la muchacha se sentó con su falda de oro bajo las ventanas y se puso a tejer. Cuando la princesa de la larga nariz vio la falda, también quiso tenerla.

Abrió la ventana y le preguntó a la muchacha qué quería por su falda de oro.Como las dos veces anteriores, la muchacha dijo que no la vendía ni por oro ni por dinero, pero que si la princesa le permitía dormir otra noche con el príncipe, sería suya. La princesa dijo que sí, que podía hacerlo si quería y se llevó la falda de oro. Pero unos cautivos que estaban cautivos en el palacio, encerrados en una cámara contigua a la del príncipe, habían oído durante dos noches llamadas y llantos muy lastimeros de una mujer, así que por la mañana se lo contaron al príncipe. Cuando por la noche llegó la princesa con la sopa que el príncipe solía tomar antes de irse a la cama, hizo ver que se la tomaba, pero lo que realmente hizo fue tirarla, pues sospechaba que la princesa había echado un somnífero en la sopa.

Cuando por la noche la muchacha entró en la alcoba, el príncipe estaba todavía despierto y se alegró muchísimo de volver a verla. Le pidió que le contara cómo le había ido y cómo había conseguido llegar al palacio. Cuando ella se lo contó todo, él dijo:

-Has llegado justo a tiempo, pues mañana debe celebrarse mi boda con la princesa. No siento ningún aprecio por ella ni por su larga nariz; tú eres la única a quien quiero.Por eso diré que deseo poner a prueba lo que sabe hacer mi prometida y exigiré a la princesa que lave las tres manchas de cera que tengo en la camisa. Ella probablemente aceptará, pero sé que no lo conseguirá, pues las manchas son las gotas que tu mano derramó y sólo manos puras  pueden quitarlas, ella esta manchada por la magia oscura de su madre, seran tus manos,no las manos de alguien como ella que pertenece a la chusma de los trols. Entonces, diré que no quiero más novia que la que sea capaz de quitarlas y, una vez que lo hayan intentado todas y ninguna lo haya conseguido, te llamaré a ti para que lo intentes.

Luego pasaron la noche juntos, alegres y satisfechos.Cuando al día siguiente iba a celebrarse la boda, el príncipe dijo:

-Antes me gustaría ver de lo que es capaz mi prometida. La madrastra dijo que aquello le parecía justo.

-Tengo una camisa muy bonita -dijo el príncipe- que me gustaría llevar puesta en la boda. Pero me han caído tres manchas y quisiera que la lavaran y me las quitaran. Por eso he decidido que sólo me casaré con la mujer que lo consiga.Las mujeres dijeron que bah, que eso no era nada del otro mundo, asi que se pusieron manos a la obra. La princesa de la larga nariz empezó a lavar lo mejor que pudo; pero cuanto más lavaba, más grandes y más negras se hacían las manchas.

-Bah, no tienes ni idea -dijo su vieja madre trol-. ¡Trae aquí!

Pero cuando empezó a lavar la camisa, ésta se fue poniendo cada vez más negra, y cuanto más la lavó y la restregó, más grandes se hicieron las manchas.Entonces tuvieron que lavar la camisa las demás mujeres trol, pero cuanto más la lavaban, peor aspecto tenía, y al final parecía que la camisa entera hubiera estado colgando de una chimenea.

-¡Bah, ninguna de vosotras sirve para nada! -dijo el príncipe-. Bajo aquella ventana hay una pobre mendiga. Estoy seguro de que ella sabe lavar mejor que todas vosotras juntas. ¡Pasa, muchacha! -gritó.

Cuando la muchacha entró, él le preguntó:

-¿Serías capaz de lavar esta camisa y dejarla limpia?

-No lo sé -dijo la muchacha-, pero creo que sí. La muchacha cogió entonces la camisa que, entre sus manos, quedó tan blanca como nieve recién caída, o más blanca incluso.

-¡Sí, a ti es a quien quiero! -dijo el príncipe.

La vieja mujer trol se puso entonces tan furiosa que reventó. Creo que la princesa de la larga nariz y toda la demás chusma de trols también reventaron, pues jamás he vuelto a oír nada de ellos. El príncipe y su prometida pusieron entonces en libertad a todos los campesinos  que estaban cautivos en el palacio.Después, cogieron todo el oro y toda la plata que fueron capaces de llevarse y se marcharon muy lejos del palacio que estaba al este del sol y al oeste de la luna.No sé cómo siguieron y hasta dónde llegaron. Pero si son los que yo creo que son, no están nada lejos de aquí.Quiza tengais que preguntar a los vientos si les han visto y saben donde viven, son buena gentge y agradeceran vuestra visita!!.

Cuando las piedras hablen...

Publicado por HEATHENPRIDE , sábado, 12 de enero de 2013 9:15


Se pierde en la bruma de los tiempos una era en la que los pueblos vivian de forma sencilla, intentando sobrevivir en harmonia con la naturaleza, que como buena madre les sustentaba y ofrecia a sus hijos todo lo que pudiesen necesitar. De este modo, remontemonos en el tiempo a una edad en que las huellas del hombre aun apenas habian empezado a marcarse sobre la piel de madre Jord, y imaginemos a un pueblo de gentes sencillas que vivian arando toscamente la tierra, criando los pocos animales que habian aceptado someterse docilmente a los humanos y recogiendo los frutos silvestres que la naturaleza ponia a su alcance.

Era una vida dificil de por si, y ya bastante dura, pero siempre hay un mensajero de la calamidad que viene a empeorar las cosas. De este modo, aparecio en esa primera edad otro pueblo belicoso, mas salvaje y primitivo, dirigido por una mujer de avanzada edad, versada en las artes oscuras, a la que todos reverenciaban con temor y seguian ciegamente. Durante largos años, vivieron del pillaje y el saqueo, atemorizando a los pueblos pacificos que encontraban a su paso. Les observaban a cierta distancia, se aseguraban de que tuviesen tiempo de sembrar la tierra y preparar sus cosechas, y llegado el tiempo de recojer sus frutos, emergian de los bosques mas sombrios, capitaneados por la Reina Hechicera, y sembraban el terror y el caos. Sometian a sangre y fuego a los pacificos campesinos y saqueaban sus bienes, asi , todo pueblo queno tenia tiempo de huir, vivia atemorizado y esclavizado por esta raza de salvajes alimañas.



Las cosas no fueron a mejor con el declive de la anciana Reina Hechicera, ya que su hijo en cuanto la sintio ya debil, usurpo su poder y se comvirtio en un Rey tiranico, quizas no poseyese el don de la magia oscura (al menos no mas allá  del don de la profecia que decian las temerosas lenguas de los campesinos que huian de su horda que poseia desde la niñez). Con su mandato, la hueste de alimañas se volvio aun mas peligrosa y salvaje, ya no se contentaban con reclamar el tributo de los pueblos ya sometidos, sino que un ejercito de hombres salvajes vestidos con pieles de animales deshoyados y una jauria de enormes y feroces bestias de caza, acosaban y perseguian a los pocos que se les resistian, obligandolos a una constante migracion y a una vida de conejo, o agazapados para no ser descubiertos, o a la carrera para no ser cazados.

De este modo, tenemos a un pequeño grupo de campesinos que huyen y se acercan a un valle fertil, alli, se establecen aprovechando la bonanza de la tierra y se afanan por empezar a construirse una nueva vida, como tantas otras veces, aunque esta vez, la tarea parece mas grata y sencilla, pues madre Jord parece especialmente generosa en esta nueva tierra. Al cabo de un año de relativa calma, parecen instalados y prosperando...pero no tardan en acercarse los primeros exploradores de la horda y descubrir la bonanza de su situacion....

El perro siempre vuelve al amo se dice en el norte...el del campesino, porque este le sustenta y da cobijo, el del vil y fiero carnicero, por simple temor y miedo, y porqiue sabe que no hay donde esconderse...asi que la linea de exploradores se acerca a informar a su cruel señor:

Hablan de una aldea que prospera mas alla de los lindes del ultimo bosque explorado, de que parecen haber encontrado una tierra especialmente fertil y se les nota felices en su nuevo hogar. El tirano sonrie, saborea la idea de la masacre y la crueldad del sometimiento, pero los exploradores le advierten que jamas han visto aldea mejor plantada en tan excaso tiempo, que quiza sea prudente tomar precauciones antes de atacar, ya que estas gentes no parecen dispuestas a marcharse de buen grado y tampoco parecen como el resto de aldeas atacadas, dispuestos a entregarse y someterse.

El cruel lider de la horda rie a carcajadas, se sabe fuerte, poderoso, no teme a los campesinos, asi que se alza sobre su trono de huesos y su voz clama potente:

- Se someteran como han hecho todos...o seran aplastados!

Pero una vez mas, uno de sus siervos duda...plantea a su señor la posibilidad de que haya cierta resistencia...

- Y que si la hay???...esos aldeanos solo lograran derrotar a mis hordas cuando las piedras hablen, cuando los bosques caminen, cuando las estrellas salgan a media tarde y cuando se oiga el trueno en la ausencia de la tormenta!

A veces, la vanidad humana desafia a los dioses y estos sienten que es hora de castigar tanta insolencia...Sin darse cuenta, el rey de la horda de los Varg, ha hecho la ultima de sus profecias...aquella que marcara su fin !.

Nadie sabe a ciencia cierta como ocurrio, algunos hablan de hombres que empezaron a tener poderosos sueños, imagenes de una ciencia y un conocimiento que venia de mano de las grandes potencias. Sea como fuere, con la aldea bien plantada, los hombres empezaron a plantearse la idea de plantar raices y defender su nuevo hogar. Se dice que un buen dia, el cielo aparecio teñido por densos nubarrones de humo negro que salia de las casas de los hombres donde se oida incesante el canto del martillo y que durante incontables dias, se produjo la magia del Ginungagap de las fraguas!.

Asi, cuando el rey de los Varg dispuso que era tiempo de recoger la cosecha, emvio de nuevo a sus exploradores que regresaron hablando de un enorme muro de madera que circundaba la aldea...y de unos solidos pilares de roca plantados fuera de este limite, donde destacaban unos grabados tintados en rojo sangre que no lograban entender!.

Esto era una clara provocacion para el lider de la horda...que mando preparar mazas y porrras, las toscas lanzas de madera y los arcos y las flechas de hueso fueron repartidos entre los hombres salvajes,que escucharon la arenga de su jefe y partieron en manada hacia la aldea, no se cuidaron de ocultarse, su fama les precedia, asi que esperaban que a su llegada, no hubiese mas que casas vacias que saquear, como era habitual ultimamente. Hacia mucho que nadie osaba plantar cara al rey de las alimañas.

Sin embargo, esta vez algo fue distinto...al ir acercandose a la aldea, se encontraron las extrañas piedras, alli plantadas, con aquellos toscos caracteres rojos, desafiantes...Uno de los segundones del lider no pudo evitar comentar con cierto temor "cuando las piedras hablen dijisteis mi amo"...y acabo muerto a los pies del cruel lider por su insolencia.

La horda continuo su marcha, pero de repente, rompio a oirse el eco de una llamada con cuernos...El caudillo de la horda sonrio, ya era notable que conocian que se acercaba con su hueste, se habia dado la alarma!,podia imaginar a los asustados pueblerinos correr, a madres aullando asustadas arrastrando tras de si a pequeños llorando. Y se sintio orgulloso del terror que inspiraba,el miedo era su arma mas poderosa, y nunca le fallaba.

Entonces se dice que ocurrio lo impensable...de repente y cuando ya se avistaba la imensa empalizada de la aldea, se abrieron las puertas, y de ellas salieron centenares de hombres portando largas picas de mas de dos veces la altura de un hombre, coronadas por algun tipo de extraño filo punzante que brillaba como estrellas al sol de la tarde...otros,empuñaban largas varas en sus manos, brillantes tambien, o porras que refulgian como ascuas...¿Que clase de magia era aquella?.

"Cuando los bosques caminen" pensaron temerosos algunos de los hombres bestia...y ciertamente, aquellos centenares de picas avanzando hacia ellos daba la sensacion de un bosque que se cerniese sobre ellos. "Cuando las estrellas brillen a media tarde"...y todos contemplaban el extraño brillo de las armas de aquellos hombres que salian a su encuentro,y que ya no parecian sumisos corderos listos para ser degollados

Finalmente, la linea de los hombres de la aldea se detuvo, y formaron ante ellos un muro de escudos de madera , pintados con vistosos colores. El caudillo de la horda rio estruendosamente...al parecer los campesinos habian aprendido a crear escudos, pero eso no les comvertia en guerreros!, sobrepasaban su numero en una proporcion de cinco a uno. Y en cuanto diese la orden de cargar, queria ver cuantos de aquellos pueblerinos se atreverian a esperar la acometida!.

De repente, se oyo el grito potende de una garganta...y un estruendoso coro de cientos que respondian al grito, mientras aporreaban con fuerza sus escudos, era como el fragor de una tormenta cercana...literalmente, como si tronase y los rayos amenazasen con aniquilarlos a todos.

La orden de carga no se hizo esperar...Una salvaje horda de hombres con pesados mazos y hachas de piedra y una jauria de bestias corrieron al encuentro de un muro de escudos que de pronto se vio erizado por centenares de largas pertigas que estaban dispuestas a ensartar a todo aquel que envistiese. Y muy pronto, se demostro que las nuevas armas brillantes,eran mas fuertes que las pesadas porras de madera y que las flechas de hueso nada podian contra los pesados escudos de los hombres de la aldea...Todo acabo sorprendentemente aprisa.Frenada la primera acometida, los hombres cargaron vociferando como poseidos, las armas hicieron su cruel trabajo y los cuervos encontraron su cena... Ninguno de los hombres bestia sobrevivio a aquel dia, y los pueblos de los valles que se extendian mas alla de la costa de fiordos, pudieron al fin reclamar como suya, la tierra que pisaban bajos sus pies...

Y desde entonces, han pasado incontables generaciones, pero las piedras siguen aun hablando de imensos bosques de picas , del brillo de las doncellas de la matanza como estrellas en los campos de batalla y del trueno de los hombres que claman a Odin antes de cada batalla....asi ha sido desde entonces...y asi sera por siempre, hasta que la voz de las piedras enmudezca!.

MADRE CUERVO:

Publicado por HEATHENPRIDE , jueves, 29 de noviembre de 2012 10:51


Hubo una vez en las frias tierras del norte, un bosque muy grande, con altos y frondosos arboles, cubiertos ya por las ultimas nieves que se derretian con la llegada de la primavera y en ellos vivia una mama cuervo con sus polluelos , todos los dias ella iba por la mañana a buscar comida para sus hijos y volvia al medio dia, pero un dia, cuando llego al nido, no escucho el mensaje de bienvenida de sus hijos, sino que solo encontro silencio por respuesta a sus llamadas, preocupada bajo y se encontro con mama ardilla y le pregunto:
--Perdone Señora ardilla, ¿ha visto a mis hijos?

Y la ardilla le respondio:
--Digame Señora Cuervo, como son sus hijos, porque ella hacia unos momentos habia visto unos polluelos perdidos.
--Mis hijos son 3 preciosos polluelos, con pequeñas plumas que parecen algodon de suaves que son y con un piar dulce que te llega al alma

La ardilla se quedo pensativa y le respondio:
--Pues no señora, no he visto a sus hijos, lo siento

Continuo caminando y se encontro a mama conejo con su ristra de conejitos y le hizo la misma pregunta:
--Perdone Señora Conejo, ¿ha visto usted a mis hijos?
--Seria usted tan amable de decirme como son sus hijos señora cuervo?
--Mis hijos son preciosos, pequeños y con unos ojos que pierden de tanta ternura.
La señora conejo se quedo pensando, ya que hacia un momento habia visto unos pajaritos pequeños, pero no coincidia con la descripcion de la señora cuervo, asi que sin dudarlo le dijo
--No, no los he visto, lo siento mucho

Y asi se encontro con varios animales mas, hasta que ya cansada y muy preocupada encontro a mama zorro, que en cualquier otra situacion hubiera huido nada mas verla, pues le tenia mucho miedo, pero el amor por sus hijos fue mas fuerte y le pregunto lo mismo:
--Perdone Señora Zorro, he perdido a mis hijos, ¿los ha visto usted? y la zorro viendo la preocupacion de la cuervo y siendo ella misma madre comprendio la situacion de mama cuervo y por un momento penso como hacia aquel desesperado pajaro para reprimir un miedo que iba subiendo por su garganta y le dijo: Digame Señora Cuervo, ¿como son sus hijos?
La Señora Cuervo le comenzo a describir a sus hijos:

--Son unos polluelos preciosos, con un plumaje suave y terso, un piar que emociona el solo oirlo y una mirada tierna e inocente, en fin que son los pajaritos mas hermosos del mundo.
La Señora Zorro suspiro aliviada y le respondio.
--Pues no Señora Cuervo, no he visto a sus hijos, yo acabo de asustar a  unos pajarillos pero para nada son sus hijos, pues los bichos que yo me he hecho correr hasta su nido eran unos pajarillos horribles, con unos hojillos saltones,unas plumas asperas y un graznido infernal, no paraban de graznar y como no dejaban dormir a mis pequeños , no tuve mas remedio que salir de mi madriguera y espantarlos...a estas alturas andaran ya camino de casa, de a saber que pajarraco...pues no creo que del susto que se han llevado, les queden ganas de aventuras!:

La Cuervo, en una mezcla de lamento y angustia grito: Ayyy esos eran mis hijos!!. - Y salio al vuelo de cara al nido, donde por fin, a los pies del gran arbol encontro a sus pequeños.

Mientras, la zorra seguia dando vueltas a como aquel pajarraco podria encontrar "preciosos" a aquellos bichos tan desgarbados y de graznido tan desagradable como el chasquido de una rama seca, aunque haciendo honor a la verdad, ella encontraba adorables a sus dos crias, pese a que tenian el pelaje totalmente sucio y desastrado y olian realmente mal, de haberse revolcado en sus juegos en el barrizal de lodo del cercano rio....pero igualmente, no encontraba punto de comparacion...Indudablemente sus hijos eran mucho mas hermosos...donde iria a parar!!

Ya que para una madre todos sus hijos son preciosos.

El hada del Lago y su Sombra.

Publicado por HEATHENPRIDE , miércoles, 14 de noviembre de 2012 11:18


Hace mucho, mucho tiempo cuando los bosques aun eran puros, antes de que los hombres y sus ciudades primero de piedra, mas tarde de cemento llenaran la tierra y empezasen a corromperla, antes incluso de que muchas cosas tuvieran un nombre, existía un lugar misterioso custodiado por la noble  hada del lago. Justa y generosa en su reino, la princesa gobernaba con sabiduria ,y por eso todos sus vasallos siempre estaban dispuestos a servirle. Y cuando unos malvados seres surgidos de la oscuridad mas remota amenazaron el lago y sus bosques, muchos de estos leales amigos  se unieron al hada cuando les pidió que la acompañaran en un peligroso viaje a través de ríos, pantanos y desiertos en busca de un remedio magico del que ni siquiera conocian el nombre,pero que se reveló como la única salvación posible para todos.

El hada advirtió de los peligros y dificultades y de lo duro que iba a ser buscar ese remedio, de lo difícil que sería aguantar todo el viaje, pero ninguno se asustó y nadie se hecho atras. Todos prometieron acompañarla hasta donde hiciera falta, y aquel mismo día, el hada y sus 50 más leales vasallos comenzaron el viaje. El camino fue aún más terrible y duro que lo había anunciado el hada, pues las pruebas que encontraron fueron realmente muy duras y terribles. Se enfrentaron a bestias feroces, caminaron día y noche y vagaron perdidos por el desierto de arena  sufriendo el hambre y la sedy el sol abrasador, y tambien se perdieron en montañas y cruzaron tenebrosos pantanos, incluso conocieron el azote del frio y la nieve en las imensas llanuras heladas.


 Ante tantas adversidades, las fuerzas y el entusiasmo empezaron a flaquear y  muchos se desanimaron y terminaron por abandonar el viaje a medio camino, hasta que sólo quedó uno que continuaba adelante sin desfallecer al desaliento, era un leal servidor de la princesa de las hadas llamado Sombra. No era el más valiente entre los caballeros hada, ni el mejor luchador entre los duendes, ni siquiera el más listo entre los eruditos enanos  o el mas  divertido de los leprechauns, era solo un timido mozalbete entre las hadas, pero continuó junto al hada del lago hasta el final. Cuando ésta le preguntaba que por qué no abandonaba como los demás, Sombra respondía siempre lo mismo “Os dije que os acompañaría a pesar de las dificultades, y éso es lo que hago. No voy a dar media vuelta sólo porque haya sido verdad que iba a ser duro”. Y asi avanzaron dia tras dia, hasta llegar a la prueba final, donde se mediria la lealtad del joven en una muestra de compromiso suprema.

Gracias a su leal Sombra pudo el hada por fin encontrar en algun lugar el remedio sin nombre, pero el monstruoso Guardián de tal prodigio no estaba dispuesto a entregárlo sin mas. Entonces Sombra, en un último gesto de lealtad, se ofreció a cambio de que el hada pudiese regresar a casa con el magico remedio quedándose al servicio del Guardián por el resto de sus días. Asi fue como el hada regreso y salvo a todos los seres magicos del lago, y las bestias oscuras se batieron en retirada.

La poderosa magia  permitió al hada regresar al lago y expulsar a los seres malvados, pero algo habia cambiado en ella a lo largo del penoso viaje y su busqueda, ya no volvio a ser la misma...cada noche lloraba la ausencia de su fiel Sombra, pues de aquel firme y generoso compromiso surgió un amor más fuerte que ningún otro. Y en su recuerdo, queriendo mostrar a todos el valor de la lealtad y el compromiso, regaló a cada ser de la tierra su propia sombra durante el día; pero al llegar la noche, todas las sombras acuden el lago, donde consuelan y acompañan al hada. 

Dicen que el Guardian se apiado de Sombra, y le permite visitar al hada una vez al año, y en esa noche especial, todos respetan la intimidad de la pareja...dicen que ambos danzan sobre el lago, hasta que les sorprende la salida del sol. Desde que sucedio esta historia, las haditas esparcen su luz cada noche para que los mas pequeños puedan dormir...En cuanto a Sombra, trata de persuadir al guardian para que retenga a las sombras malvadas y los peques puedan dormir sin miedo!.


P.D: Dedico este cuentecito a la pequeña Giomar (princesita de las Hadas!!).

El zorro bocazas:

Publicado por HEATHENPRIDE , domingo, 4 de noviembre de 2012 8:16


Cuenta la leyenda entre los Same que la lechuza nival ,  el reno y  el zorro eran muy amigos. Un día, la lechuza se pensento muy contenta en el territorio donde se dejaba ver  el reno  y le comento muy emocionada que se acababa de encontrar  un montón de frutos secos que les ayudarian a pasar el invierno, ambos amigos se sienten felices y deciden guardarlo en secreto. Por el camino hacia el lugar donde habia la lechuza escondido lo encontrado, se encuentran al zorro, que al verles tan felices les pregunta por qué estan tan risueños y a donde van tan resueltos

. Se resisten a contarlo porque es un secreto entre los dos, pero el zorro les pide que confíen en él y al final lo hacen y le permiten conocer con ellos el lugar donde esconden los frutos. Cuando llegan de regreso al bosque, el zorro  se olvida muy rapidamente de su promesa y lo cuenta a todo el mundo. De este modo, podeis imaginar lo que sucedio... Cuando vuelven a por lo guardado la lechuza y el reno encuentran no mas que cascaras vacias y restos, los otros animales del bosque ya se la habían comido. Ese mismo día es el reno el que de casualidad encuentra otro lugar lleno de comida, se entera de un campo que aun conserva enterradas algunas semillas en los surcos tapados por la nieve y decide compartirlo con la lechuza, pero esta ve pasar necesidad al zorro  y se repite la misma historia al contarle donde encontrar al menos un poco de alimento...

. Enfadados por sus traiciones, deciden los dos amigos  darle una lección al zorro por bocazas, y al día siguiente le cuentan que han encontrado un lago tan lleno de peces que no hay que esforzarse en cogerlos. El zorro de entrada no se cree nada, pero le narran que el mismisimo Njord ha ido alli a labar sus pies, y desde entonces los peces son tan abundantes que basta silvar para que alguno de ellos salte alocadamente a la orilla. Como era de esperar, el zorro  vuelve a traicionarles y cuenta el secreto a todos, avido de darse importancia y de hacerse notar

. Al día siguiente, sin embargo no parece que las cosas hayan ido bien para  el zorro que aparece lleno de golpes y magulladuras, porque al contarles a todos los animales hambrientos del bosque lo de los peces, todos habian reaccionado igual y sin perder mas tiempo habían ido allí hasta los distantes osos polares; pero al no encontrar peces se sintieron engañados y consideraron que se trataba de una burla y le dieron una buena zurra al zorro.


Y el zorro aprendió por las malas  que la confianza es muy importante, pero que para que puedan confiar en uno, hay que ganarse esa confianza con lealtad, y cumpliendo las promesas. Alguna trampa más le pusieron sus amigos, pero como ya no era un bocazas, el zorro volvió a recuperar la confianza de sus amigos y a la larga aprendio a ser util buscando de verdad comida para los animales del bosque, y éstos le perdonaron.