Siguiendo
la tradicion y persiguiendo las leyendas de duendes y seres magicos
por toda España, va siendo hora de ocuparnos un poco de los duendes
del centro peninsular.
Uno de ellos es el
popular MARTINICO, un duendecillo de carácter travieso y jovial,
gamberro por naturaleza, pero no malefico en el sentido extricto de
la palabra.
El
Martinico no es un duende malo, mas bien todo lo contrario, su
aspecto es de un ser pequeño y narigudo y bastante regordete, y hay
quien dice que hasta con una pequeña chepa, casi siempre va vestido
con un hábito de monje de color rojo.
En
la zona de Castilla
estos
duendes forman parte de determinadas casas, y cada vez que alguna
familia se va a vivir a ella, se encarga de gastarle bromas
continuamente, cambiándoles las cosas de sitio, escondiéndolas o
haciendo ruidos,apagando las luces de la casa (velas, candelabros,
etc…) o a veces hurtando pequeñas provisiones de comida de las
despensas. Con todo y a pesar de ello, si ven que alguien de la
familia tiene problemas hacen todo lo posible por ayudarlo.
En
ocasiones, se encariñan tanto de una familia que cuando estos se
mudan, Martinico se hace un atillo y se traslada con ellos. Sienten
predileccion por los niños pequeños, a los que hacen cosquillas en
la planta de los pies. Se dice que cuando un bebe se rie en la cuna,
es porque el Martinico le esta haciendo carantoñas.
En Aragón es
el encargado de los sueños, por lo que cuando los niños tienen
ganas de dormir y empiezan a cerrarseles los ojitos se suele decir
“ya viene el Martinico”.
En Andalucía se
encuentras distintas historias acerca de este simpatico duendecito:
En Córdoba,
se dice que habitaba una casa de una familia bastante pobre y que se
enamoró de la dueña, una muchacha joven a la que pretendía sin
obtener sus favores. El hermano de la dueña quería heredar todo lo
de esta tenia, en especial la casa y durante muchos años intentó
quedarse con la herencia con muy malas artes, Martinico cada vez que
veía al hermano acercarse a la casa sabedor de sus malas
intenciones, provocaba un gran estruendo . Tan grande era que parecia
que la casa se hubiese venido abajo, haciendo que todos los vecinos
salieran a la calle.

La
dueña cansada de Martinico y de su insistencia se cambia de casa, un
día mientras salía de misa el hermano la hizo secuestrar. Nunca se
pudo saber quién había sido el que se llevo a la muchacha ni su
paradero, por lo que. El avaro y siniestro hermano heredó todo lo
de su hermana y se trasladó a vivir a la casa en la que estaba
Martinico, esa noche, mientras dormía, notó que le faltaba el aire
y como algo le oprimía el cuello, poco a poco su cuerpo se iba
incorporando, mientras oia una voz que le decia “confiesa donde
esta la flor de esta casa si no quieres acabar colgado como una
longaniza”.
Tras
varias noches de este particular castigo, el hermano empezo a creer
que la casa estaba realmente endemoniada , asi que acabo confensando
el paradero de su hermana y entregandose a la justicia. Se dice que,
desde entonces la joven vivio al lado del Martinico, que hacia todas
las labores de casa para “Su Flor”.
En Granada,
en el Albaicín,
cuentan que el duende Martinico era el guardián de los aljibes y de
los depósitos de agua, y con él se asustaba a los niños para
evitar que ensuciaran el agua que servía para beber en la ciudad.
evitándose de este modo infecciones. Tambien se decia que el duende
Martinico se los llevaria al fondo del pozo si molestaban demasiado.
No
es algo tan malefico como pueda parecernos, los aljibes publicos eran
lugares peligrosos para los niños que podrian caerse dentro y
ahogarse, asi que, la leyenda del Martinico los asustaba un poco y
les mantenia lejos del peligro.
La
leyenda popular los emparenta con los Bestiones medievales, y con una
representacion del diablo en el medievo, de tono burlon, que se
conocia como Martin. Era una especie de duende o demonio domestico
que hacia las tareas mas desagradables de la casa para sus dueños.
En el pasado, se les representaba como enanos de grandes manos y
pies, y muy cabezones, vestidos con un habito de monje gastado y unas
alpargatas desgastadas.
Con
el tiempo, se comvirtieron en una figura popular en muchas fiestas,
asi, acompañaban a los populares gigantes, en la forma de cabezudos
en los festejos de muchos pueblos de toda España.
Como
son duendes popupales en toda la peninsula, dependiendo de la zona
donde estemos, tienen algunas caracteristicas populares distintivas.
Por
ejemplo, en la zona de Castilla , muchos cuentos nos hablan del
Martinico gastando crueles bromas a los mercaderes avaros ,
escondiendoles las bolsas de dinero, o robando una moneda o dos para
que al avaro nunca le den las cuentas al contar su oro.
En
la zona de la Rioja, se cuenta que hay una variante del Martinico que
se encarga de guardar las barricas de vino todo el año. A cambio,
hay que darle un barrilete de vino joven como pago, pero hay que
tener la precaucion de aguarlo un poco o de que el vino sea suave,
para que no se nos emborrache y acabe haciendo gamberradas.
En
otras partes, se cuenta la predileccion de este singular duendecillo
por las doncellas de la casa, a las que distrae de sus tareas
domesticas , algo muy similar a lo que hace en Galicia otro
personajillo llamado PEDRO CHOSCO, que distrae a las criadas, una
copla popular dice asi:“Vaite
de aí, Pedro Chosco.non
me tentes a criada,nin ma vistes, nin ma calzas,nin lle pagas a
soldada”. Igualmente, este duendecillo gallego se encarga de traer
el sueño a los pequeños de la casa, que suelen verle cuando “tienen
un ojito cerrado, y el otro ya medio abierto”.
Uno
de los mitos gallegos mas populares es el que nos habla de la raza de
los ananos, es decir, los pequeños hombrecillos que habitan en el
interior de la tierra, se dice de ellos que poseen amplios
conocimientos de mineria y forja, y que crean enormes galerias
subterraneas que conducen a comunidades secretas donde habitan.
En
apariencia, son seres de corta estatura, pero en compensacion con su
escasa talla (poco mas de 80 centimetros de altura), son muy robustos
y poseen una fuerza sorprendente muy por encima de lo que puedan
aparentar por su talla. Su piel es oscura como la misma tierra, por
lo que a veces tambien se les conoce como “mouros”, es decir
“oscuros”.
Suelen
tener largas barbas y cargar siempre con unas linternas o algun tipo
de fuente de luz azulada o dorada. Tambien cargan casi siempre con un
pico si son obreros en las minas de las que extraen toda clase de
minerales y piedras preciosas o a veces sacos cargados de riquezas
como oro o plata en bruto.
No
suelen llevarse demasiado bien con la raza de los humanos, es
comprensible, en cierto modo, la mimeria humana invade sus dominios y
en cuanto nos acercamos demasiado a sus moradas, suelen defenderlas
causando desplomes en las galerias o inundandolas a veces con agua.
Sin
embargo, se dice de los ananos que poseen tambien poder magico que no
dudan en emplear contra quien invade su terreno, uno de sus poderes
basicos es el de comvocar ventiscas o temblores de tierra, algo
realmente aterrador que haria huir al mas pintado de las cuevas donde
habitan.
Tambien
hay quien dice que pueden controlar a diversas criaturas como
“bichas” (enormes serpientes que guardan los depositos secretos
de minerales como oro y plata o piedras preciosas) .
Hay
relatos muy confusos de la extraña y cambiante relaccion de los
ananos gallegos con una raza de poderosos hechiceros o “meigos”
como se les conoce en Galicia. Al parecer, estos hechiceros son
extremamente codiciosos y no les basta a veces someter a los reyes
humanos, o a las fadas gallegas a las que hechizan y cautivan , asi
como a hermosas princesas humanas, quedandose de paso con todas las
riquezas que poseen, sino que, a veces tambien someten a su poder a
los ananos que se ven obligados a la servidumbre de estos magos
oscuros y a ser guardianes de imensos tesoros escondidos y protegidos
por poderosos conjuros o enormes serpientes .

En
algunos casos, hay historias de enanos que deben pertenecer a una
especie de “resistencia” pues se nota que estan profundamente
resentidos con los meigos, y pese a que estan bastante lejos de
confiar en los humanos, prefieren mil veces colaborar con ellos y
ayudarles a deshacer el hechizo que protege los tesoros de los
meigos, y liberar asi a las doncellas cautivas, ya sean humanas
hechizadas quiza por cientos de años, o a hermosas fadas, poseedoras
de imensas riquezas y poder magico oculto.
No
obstante, el anano siempre pone sus condiciones , no ayuda nunca sin
mas y desinteresadamente. Perder gran parte del tesoro (el que
pertenece a la princesa o el hada) le parece aceptable y un justo
pago a la ayuda del humano en la empresa de verse libre de la magia
del meigo, pero no estan dispuestos a perder ni una sola pieza de sus
propias pertenencias.
Y
podeis creer que , al igual que en los mitos germanicos o nordicos,
los ananos gallegos son grandes maestros de la orfebreria y la
forja.Tiene su logica que, una raza que se pasa la eternidad
trabajando en la extraccion de minerales en la tierra, posea no solo
cantidades imensas de minerales preciosos o joyas en bruto, sino que
hayan aprendido a refinarlas y construir con ellas imensos tesoros
que pertenecen a la elite de su raza, aunque se dice que cualquier
enano posee bastantes riquezas en su propia morada subterranea.
Asi,
el humano puede llevarse en pago por su ayuda todo lo que desee de
una parte del tesoro que el enano le señalara... y creedme que esa
parte haria feliz a cualquiera, pues son imensas riquezas...pero por
alguna razón, la parte que el enano prohibe tocar, siempre parece
mas atractiva, el oro brilla mas, o parece llena de imensas piedras
preciosas talladas o obras de arte hechas de oro y plata.
Algunos
relatos gallegos cuentan que, los enanos poseen el poder de hechar
sobre los humanos el hechizo de la codicia... o sencillamente, que es
la codicia natural del humano la que acaba estropeandolo todo al
intentar robar algo al enano.
Por
alguna extraña razon, el enano siempre nota la falta de lo que se le
ha quitado, y entonces, todo se tuerce, la tierra tiembla, y el
humano ha de huir de la cueva dejando imensas riquezas atrás... o
todo desaparece de golpe y el humano se pasa horas o a veces dias
perdido en la oscuridad de la cueva, lleno de miedo y espanto.
Muy
similares son las condiciones de las fadas o mouras encantadas, que
guardan tambien enormes tesoros, pero son inflexibles con la codicia
y la desobediencia de los humanos a sus exigencias para gozar de su
tesoro y favores a cambio de liberarlas.
Tambien
se dice que son guardianes de una imensa sabiduria, pues se dice de
ellos que, como toda raza magica, viven cientos de años y atesoran
conocimientos del pasado que ya casi todos han olvidado.
Suelen
proteger sus comunidades y sus depositos de metales preciosos con
intrincados laberintos, a veces tambien con trampas como “as tres
traves”, es decir, tres columnas . El enano te dara un pico y
tendras que golpear una de ellas, una es la de “xofre” o
“alquitran” y producira una muerte espantosa a quien la golpee,
otra la de hierro o piedra (esta produce un estruendoso temblor de
tierra que espanta al intruso), la tercera es la de oro, es la que te
da acceso a la riqueza.
A
veces tambien guardan sus tesoros con pruebas de ingenio, al mas puro
estilo de Tolkien, quien describe a los enanos como maestros de los
acertijos . A menudo, se trata de trampas que tratan de provocar la
codicia o la extrema curiosidad del humano, para hacerle fallar en
las pruebas que le den acceso al tesoro.
Como
ultima curiosidad, hay un dicho popular gallego que dice “home
pequecho, fól de veneno” (hombre pequeño, saco de veneno). Este
dicho popular se inspira en la leyenda de los “mouros” o “ananos”
, como ya he dicho, mucho mas inteligentes y a veces maliciosos de lo
que puedan aparentar. Se creia que, los ananos y toda la raza magica
de los mouros y fadas son expertos en el conocimiento de todas las
debilidades de los humanos, y en general, las utilizan para no tener
que cumplir nunca las promesas que hacen a los humanos a cambio de su
ayuda.
Generalmente,
es el humano el que falla estrepitosamente en las pruebas, es
demasiado curioso, (no puede evitar abrir una bolsa o caja que se le
ordena que no abra bajo ninguna condicion, o comer de algo que se le
dice que no pruebe), o codicioso, y pese a estar rodeado de riquezas,
no logra resistirse a un objeto “especial” que es el que a la
postre, le acarrea la ruina y el fracaso.
En
todo caso, es un hecho que, como norma general, se dice que los
ananos son avaros, su tesoro, como ya he dicho, es suyo y solo suyo,
y no dudaran en tirar de toda clase de trampas y tretas para que
nadie se lo arrebate.
Con
esta clase de mitos rodando entre las gentes de Galicia y Asturias
(donde los mitos sobre ananos son muy similares), no es de extrañar
que el dicho haya cobrado vida propia para definir a la persona avara
y mal intencionada, dandole la apariencia del enano, siempre
obsesionado con su oro, contando moneda a moneda.
Maliciosos
y malos, esa es la imagen que mas tarde se encargaria de propagar la
iglesia sobre el mito de los ananos, pero eso no evito que, durante
siglos se siguiesen propagando leyendas sobre la riqueza de los
mouros, las fadas y los ananos, y que apareciesen docenas de
versiones de “grimorios” (libros magicos que supuestamente nos
narran como llegar a hacernos con las riquezas de los ananos y demas
seres magicos, ademas de enseñarnos otras cosas tan peregrinas como
magia, hechizos para protegernos del mal de ojo o del mismo
diablo...y demas historias magicas dificiles de creer).
Asi,
en Galicia es popular la creencia de que quien posee el Ciprianillo
(libro de San Cipriano) , posee la clave para acceder a tesoros de
las criaturas magicas.
Dejando
de lado la existencia real de un tratado magico conocido como el
Ciprianillo, lo cierto es que, han existido por todo el norte
peninsular docenas de ediciones de “Ciprianillos” , muchos de
ellos de un valor inestimable, pues nos muestran lugares de todo el
norte peninsular (en su imensa mayoria se centraban en la zona norte
ocupada por las razas celtas y suevas), donde se decia que se
ocultaban tesoros.
Se
supone que, tales libros nacieron de la picaresca de algunos que
encontraron su particular mina de oro vendiendolos a los credulos...
hoy en dia, los interesados como yo en los mitos gallegos , dariamos
cualquier cosa por hacernos con uno de estos ejemplares clasicos de
“libros dos misterios e das rotas” como se les conocia, en
especial con el “libro de las traves” (un grimorio especializado
en la localizacion de esas cuevas con leyendas), o de ciertos
Cipranillos que mezclaban algunos conjuros e invocaciones inventadas,
con un compendio de estas leyendas populares de imenso valor.
Se
cuentan por toda España , leyendas acerca de unas curiosas
criaturas magicas , siempre cercanas a regatos o estanques naturales
donde habitan y a veces se dejan ver, sobre todo al amanecer o a la
caida de la tarde.
Las
Lavanderas se describen en muchas historias muy populares por toda
la peninsula como mujeres de avanzada edad de rostro arrugado y
largos cabellos blancos que habitan en cuevas a lo largo de los rios
o cercanas a los estanques o pozos . Se dice que solo salen cuando
aun no ha amanecido o esta a punto de anochecer y que lavan su ropa
en las orillas o se pasan largas horas en la noche sacando agua de
los pozos con grandes cubos de madera donde laban ropa muy pequeña,
como si se tratase de ropa de niños, actividad que les da nombre.
Según
la tradición del norte de España (en especial Asturias y Galicia) ,
emiten gemidos o a veces llantos o desagradables voces mientras lavan
la ropa y la golpean con sus palas de madera para sacarle la mugre.
Las
historias tardias ya muy cristianizadas aseguran que de ser visto por
una de ellas, te atraparán y ahogarán en el río, pues no desean
ser molestadas en su triste trabajo .Pero, como siempre, buscando en
relatos mucho mas antiguos, las lavanderas no son tan malas ni
crueles, sencillamente se dice que si las ves, te hechizan y has de
estar ayudando en su trabajo hasta la llegada del dia, y dicen que la
persona que las ve, se sume en la tristeza, pues la leyenda popular
otorga a estas criaturas un origen y una historia bastante triste.
Segun
he oido contar , en Asturias y Cantabria y alguna zona de Galicia se
cuenta como en tiempos de la Reconquista, aun con media España
ocupada por tropas musulmanas, era costumbre que los guerreros
moriscos atacasen las aldeas y se llevasen a la gente joven cautiva
para que les sirviesen como siervos en los trabajos mas pesados.
Las
madres de las aldeas sabian el peligro que corrian sus pequeños ,
asi que, al menor indicio de presencia de los “moros” por el
lugar, escapaban a los montes a esconder a sus hijos en las cuevas
hasta que pasase el peligro.
A
veces las cosas no salian del todo bien, y algunas madres eran
capturadas y separadas de sus pequeños, lo que ha dado origen a otra
leyenda, la que habla de los “meninos” o “meniños”, una raza
de pequeños duendecillos que habitan en cuevas como si se tratase
de una sociedad adulta... Se dice que los mas mayores cuidan de los
mas pequeños , pero que ninguno llega a aparentar mas de 12 o 13
años...aunque como todas las criaturas magicas, pueden tener miles
de años o quien sabe, quiza como se sospecha de duendes y hadas, ser
inmortales.
Se
dice que estos niños hada son los pequeños que, al no regresar sus
madres, encontraron ayuda de las hadas y sobrevivieron en los bosques
de media España, en el norte, la leyenda ha sobrevivido unida a la
de las lavanderas, mientras que en otras partes, ya se ha perdido su
origen .
Las
lavanderas, por su parte, se dice que son las madres que tuvieron la
desdicha de perder a sus pequeños en aquellos tiempos tan duros,
asi, se pasaran miles de años lavando la ropa de sus pequeños, con
la esperanza de que algun dia, regresaran a ellas. Pues se dice, que,
del mismo modo que las madres estan encantadas, tambien lo estan los
pequeños, que regresaran desde “tierra de moros” poco a poco a
sus hogares.
Hay
leyendas de caminantes y carreteros que hablan de que han visto a
pequeños caminando en la noche, cargando con un hatillo y algunos
aseguran que aun arrastran las cadenas en los pies de su cautiverio
en tierra de moros. Se dice de ellos que regresan a casa por los
caminos... y que dan buena suerte a quien les indique el camino, pues
pese a su miserable apariencia , vestidos con harapos, dicen que
traen riquezas de los moros consigo.
Sin
embargo y ya volviendo a las lavanderas, pese a la mala fama que se
les dio llamandolas “demonios”, como a casi todas las criaturas
magicas por parte de la iglesia, los cuentos locales nos dicen que
no son tan malas.Si hay un incendio en una aldea cercana, agitan sus
palas con sorprendente fuerza, creando grandes olas, para que el agua
del río inunde la zona y apague el fuego. Tambien hay quien asegura
que cuando amenaza tormenta acuden en socorro de niños y ancianos
que se han perdido en el bosque, y en cuanto les han puesto a salvo,
se excusan diciendo que han de volver al rio a terminar con su
trabajo y desaparecen entre la espuma de los remolinos de agua
.
En
todo caso, no sabemos que hay de cierto en estas curiosas y antiguas
leyendas, como siempre, yo las cuento para que los mas peques
entiendan que, hubo un tiempo ya pasado, donde la vida era
tremendamente dura, y algunos sucesos crearon leyendas como estas.